¿Querés una vida llena de alegría? Hacé espacio reduciendo, simplificando, digitalizando y sistematizando tus cosas

No hay nada detrás del sistema de Súperhábitos que no apunte a vivir mejor. Si después de cada post podés llevarte algo y hacer que mañana sea más divertido, lleno de cosas que te apasionen y relaciones que te hagan sonreír, nuestro trabajo está bien hecho.

Por eso, hoy quiero compartir con ustedes una forma de relacionarse con las cosas que me cambió la vida y que me da, todos los días, más foco, energía y constantes alegrías en la construcción de una vida de la que esté orgulloso: el movimiento Life Edited.

Hace más o menos año y medio ví un vídeo de Graham Hill en TED en el que explica su movimiento lifeedited. La idea era simple: diseñar la vida para incluir más felicidad, salud y dinero con menos cosas, espacio y energía.

¡Les recomiendo que vean el vídeo antes de seguir! ¡Son sólo 5 minutos! ;)

El mensaje era simple. El vídeo eran sólo unos minutos. Pero me quedé un rato mucho más largo mirando el reflejo del espacio a mi alrededor en la pantalla. Se lo envíe a Lu. Ella también sintió lo mismo.

Vimos con claridad que había algo que cambiar. Que existía una forma mejor y plena de relacionarse con las cosas.

El mensaje era simple: tener menos para vivir más.

Y esa simplicidad estábamos buscando.

Para que entiendan: creciendo nos tocó tener muy cerca personas que tienen muchas cosas. Y nosotros también copiamos esa forma de actuar: comprar cosas porque “quedan bien”, o sólo para “hacer facha”, tener cosas “por las dudas”, tener espacios y cajas llenas de cosas viejas cuyo nuevo uso no es probable prever, cosas rotas como repuestos, y así, mucho más.

No conocíamos otra forma de hacer las cosas. Sentíamos el agobio y las limitaciones, no sólo de mantener las cosas sino también el peso que se genera en la conciencia cuando uno sabe que hay algo que está por resolver. Pero no conocíamos que existían otras alternativas.

¿Alguna vez te sentiste así?

¡Por eso las ideas de lifeedited prendieron en nosotros como pólvora!

Desde el momento siguiente empezamos a hacerlas parte de nuestra vida. Hoy queremos invitarte a que hagas lo mismo.

¿Es un proceso sencillo? No, porque implica desafiar formas muy arraigadas de hacer las cosas.

¿Vale la pena hacerlo? Sí. Apenas terminas de dar un paso te sentís más libre.

 

Tanto tiempo pasado trabajando estas ideas nos llevó a elaborar nuestra propia fórmula para relacionarnos con las cosas. 4 pasos que permiten llevar adelante el cambio de forma gradual y completa:

  1. Reducir
  2. Simplificar
  3. Digitalizar
  4. Sistematizar.

Como ya pueden imaginarse, esto se aplica no sólo a los objetos, sino también a nuestras actividades.

El motivo es tan claro que no puede olvidarse ni pasarse por alto: las cosas, problemas, gastos y actividades que son “editables” lo único que hacen es distraernos y quitarnos tiempo, dinero y energía de lo más nos importa.

Reducir, simplificar, digitalizar y sistematizar liberan energía, tiempo y recursos para que puedas dedicarte a vivir una vida única.

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Todo esto se ve más claro si les cuento cómo cambiaron nuestras habitaciones.

1 y 2. Reducir y simplificar: Empezamos por mirar críticamente cada cosa que había dentro, ¿sirve para algo? ¿para qué? ¿seguro? ¿los costos de conservarla son menores a los de comprarla cuando pueda necesitarla? ¿podría alquilarla de necesitarla? Nos quedamos con lo justo y necesario y siempre buscando objetos que cumplieran más de una función, y cuyo diseño permitiera mantener orden y limpieza de forma sencilla. Esto, por supuesto, varía de persona a persona de acuerdo a la ocupación, estilo de vida, etc. (Guardar una mochila de montaña puede no ser necesario para cualquiera ;) ). Así:

  • Con respecto a la ropa, recomiendo ampliamente el Proyecto 333.
  • Saqué la mesa de luz y dejé sólo una lampara con gancho para tener un libro, similar a esta:

 

  • Reemplacé una biblioteca por estanterías hechas sobre rieles en la pared, y reemplacé mi mesa/escritorio con un escritorio fijo a la pared, todo sin patas. Similar a este:

 

  • Las cosas que no usábamos fueron regaladas o recicladas. El tener menos cosas y que cumplen más funciones hace que tener todo ordenado sea normal, eso hace sencillo encontrar todo y, al final, ¡libera tiempo para escribir en Súperhábitos!

3. Digitalizar: No es necesario que yo comenté sobre las ventajas de digitalizar documentos y libros. Simplemente es una gran ventaja competitiva que, además, permite ahorrar espacio y costos (en estanterías, mantenimiento, etc.). Personalmente empecé por escanear todos los apuntes y libros de la facultad que fueran útiles y de las materias que ya rendí. Una vez que terminé, seguí con otros libros. Sirve, también, descargar los libros que uno tiene de Internet.

Los efectos de esto, y de tener toda nuestra información en soporte digital (algún día voy a escribir sobre las ventajas concretas y cómo hacerlo simple y seguro) son increíbles: me ha permitido viajar con mi biblioteca a otros países y ciudades, pudiendo estar en cualquier momento o reunión con todo mi material al alcance de la mano, ¡e incluso más rápido, porque puedo usar los buscadores de la compu!

4. Sistematizar: los efectos de sistematizar no se dan tanto sobre las cosas, sino más bien sobre las actividades. Tener sistemas permite mantener en el tiempo los resultados que uno logra luego de reducir, simplificar y digitalizar. Es tener un sistema de archivos físicos para las cosas que no pueden digitalizarse (documentos importantes o legales). Es clarificar en qué lugar va cada cosa, para encontrarla velozmente. Es saber cuándo revisas tu armario, o qué día hacer backup de la compu. Es una forma organizada y pensada sobre cómo hacer las cosas. Y eso siempre viene bien.

 

¿Qué se logra con todo esto?

Bueno, el resultado cotidiano es impactante, simplemente viendo el tiempo que toma limpiar en profundidad una habitación sin ayuda de nadie (convengamos que depender de que alguien limpie tus cosas no es la mayor idea de libertad, ¿no?).

Antes de iniciar el proceso el tiempo total para limpiar mi habitación era de 7 u 8 horas. Eso implicaba que, en realidad, la mayor parte de las semanas simplemente limpiaba superficialmente dos veces, en unas dos horas cada vez. Por lo menos una vez al mes tenía que hacerlo en serio, así que en total pasaba 24 horas mensuales limpiando. Cargaba, además, con todo lo que no estaba limpiando y el saber que algún día iba a mover un mueble y ver la suciedad detrás.

No era lindo. Y gastaba 3 días laborales siendo un esclavo de las cosas.

Necesitaba reducir, simplificar, digitalizar y sistematizar.

Ahora limpio en profundidad en media hora. Y lo hago completo. Al mes, gasto sólo 4 horas.

Tengo 20 horas por mes para correr, escribir, crear o llamar a un amigo para saber cómo está. Además, me siento feliz cada vez que vuelvo a una habitación que es el lugar perfecto para trabajar.

Tengo menos cosas, y me siento más libre.

 

Se trata, por supuesto, de un ejemplo pequeño. Ahora empiecen a trasladarlo a otras dimensiones,¡imagínense cuánto uno se puede ahorrar aplicando el sistema a una casa completa! ¡o a una empresa!

¿Es fácil? No. Es un proceso. Primero uno se embala y recorta. A mitad de camino sentimos miedo, temor y pensamos: “¿y si lo necesito después?”.

Si perseverarmos, sin embargo, terminamos acostumbrándonos a ese nuevo estado y disfrutando muchísimo de la libertad que implica.

La zona de incomodidad es un paso obligado hacia nuevos horizontes. Y ahí arrancamos de nuevo. Es un círculo virtuoso.

No debe entenderse como simple ahorro, o recorte. Tener menos es una inversión, para vivir más.

simplificar

Todo lo ahorrado (tiempo, energía, dinero) se multiplica por las oportunidades que se generan: tiempo extra para pasear, trabajar en nuevos proyectos que te entusiasman, compartir con seres queridos y descansar, ¡cuántas veces nos quejamos de que nos faltan esos momentos!

Vivir más está al alcance de cualquiera.

Los pasos son 4, y son simples: Reducir, Simplificar, Digitalizar y Sistematizar.

La relación con las cosas (y el aprender a vivir tranquilo con lo que uno tiene), y la re-inversión de tiempo, energías y dinero en proyectos que ames y estén orgullosos son parte de los Súperhábitos que analizaremos en un curso que estamos elaborando para el próximo año. Si estos temas te interesan sumáte a nuestra comunidad para enterarte antes que nadie y tener acceso prioritario.

Y contános:

¿Cómo sentís tu relación con las cosas? ¿Qué podrías reducir, simplificar, digitalizar o sistematizar para tener tus energías en lo que más importa? ¿Qué parte de estos temas te serviría que cubramos en profundidad en próximos posts?

¡Que sea por una semana con más vida y proyectos apasionantes! :)

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Matías Salom

Guía Expedicionista at Superhábitos.com
Soy hermano de 2 personas fantásticas, novio de una mujer única, corredor, emprendedor, escritor y co-fundador en Superhábitos. Soy feliz y me entusiasma levantarme a trabajar cada mañana, porque desarrollar y ejercitar ciertos hábitos me cambió la vida y ahora deseo poder compartir esas lecciones con otros. Me encanta el mate y conversar con personas apasionadas. Si alguna vez andamos por la misma ciudad, escribime y nos juntemos un rato :).

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