Minimalismo extremo: cómo vivir 1 año con 100 cosas

Minimalismo - Imagen de nuestro primer inventario en el reto de las 100 cosas

(Este artículo lo escribimos juntos con Mati).

¿Sabes cuántas cosas tienes realmente en este momento? ¿Sabes cuántas usas y cuántas no?

¿Podrías vivir sólo con 100 cosas en total?

La mayoría de nosotros no somos conscientes de cuántas cosas tenemos, de cuántas de ellas usamos, y de cuáles son las que en realidad necesitamos. Pero todos sufrimos el estancarnos con cosas materiales alguna vez.

Pasar mucho tiempo limpiando y ordenando todo lo que tenemos.

Gastar dinero en arreglos de objetos que casi no usamos.

Frustrarnos porque “necesitamos” tener más ropa o muebles.

Endeudarnos para pagar cosas que compramos porque sí.

Esto no tiene por qué ser así. Estamos acostumbrados a querer tener más y más, porque aprendimos que es el camino que debemos seguir. Es más valorado tener más, gastar más. Pero muy pocas veces lo cuestionamos.

 

El Desafío de las 100 cosas

Hace un tiempo con Mati leímos acerca del “100 Things Challenge” o “El Reto de las 100 cosas” y decidimos sumarnos con miles de personas alrededor del mundo a este Desafío.

Dave Bruno comenzó este movimiento para simplificar su vida y luchar contra hábitos de consumismo sin sentido. Cuando cuenta su experiencia, habla de cómo miles y miles de personas se encuentran estancadas materialmente, acumulan, compran, guardan y se ven ahogadas en objetos, ropa y cosas nuevas permanentemente. Con este Desafío plantea dar tres pasos para salir de ese estado de estancamiento debido a lo material:

1) Reducir algunas cosas.

2) Rechazar más cosas nuevas.

3) Reajustar según las prioridades.

¿Por qué hacemos esto?

La vida es un experimento. Plantearnos nuevos Desafíos nos mantiene en movimiento, nos permite aprender de nosotros mismos, nos mueve de nuestra zona de comodidad. Así Mati y yo comenzamos distintos experimentos juntos:

  • Digitalizando todos nuestros papeles.
  • Haciendo el Proyecto 333 aplicado a la ropa (vivir con 33 prendas cada 3 meses).
  • Creamos el Proyecto 28 litros (lograr viajar con todo lo que necesitamos en una mochila de 28 litros) y lo probamos viajando dos meses en invierno.
Con el proyecto 28 litros viajamos en invierno y en primavera durante 2 meses :)
Con el proyecto 28 litros viajamos en invierno y en primavera durante 2 meses :)

Ahora decidimos empujarnos un poco más allá y, además de nuestra mochila, reducir todo lo que tenemos a 100 cosas o menos. Esto incluye tanto las cosas que van en la mochila cuando viajamos, como otros objetos que usamos en el día a día que no van en la mochila pero que si nos mudáramos, las llevaríamos.

El objetivo más grande que nos planteamos con este desafío es: estar listos para mudarnos o viajar en cualquier momento y a cualquier lugar.

Así como es bueno incorporar los hábitos antes de necesitarlos, deshacerse de cosas antes de mudarse o viajar hace que los procesos sean más simples y naturales. Si ahora hacemos este desafío, cuando queramos salir por un viaje de un mes o de un año será muy fácil. Si no, nos veríamos abrumados por lo que tenemos acumulado y deberíamos recortar lo que tenemos rápidamente sin hacer una buena evaluación. Con este desafío, es paso a paso. Cuando llegue el día de agarrar nuestra mochila y salir, será muy simple. Otras razones que nos impulsaron a hacerlo:

  • No queremos tener cosas que rellenen “vacíos del pasado”. Comprar en exceso y acumular tiene que ver con llenar algún vacío que sentimos que tenemos debido a situaciones de nuestro pasado que no resolvimos. No queremos eso, así que este desafío nos ayuda a atravesar un proceso para resolver estas cuestiones. Viajar y moverse de lugar es siempre mirar hacia adelante, queremos asegurarnos de estar mirando bien al frente J
  • Para deshacernos de cosas innecesarias de la casa, hacer espacio y aliviar la carga visual.
  • Para darnos cuenta qué necesitamos, a qué cosas les tenemos cariño y cuáles no necesitamos.
  • Para liberarnos de la carga de posesiones.
  • Porque es divertido y emocionante.
  • Para ponernos un límite: cuando logremos tener nuestras 100 cosas, tendremos ese límite durante un año, esto nos permitirá regular y mantenernos.

 

Lo incómodo nos hace crecer

Nos emociona plantearnos estos objetivos, ponernos a prueba y poder demostrarnos a nosotros mismos que no necesitamos de muchas cosas que estamos acumulando, a pesar de que venimos hace años reduciendo poco a poco.

¡Es increíble cómo podemos creer que “no somos personas que acumulen cosas innecesarias” cuando en realidad tenemos un montón de ellas! Y casi sin darnos cuenta, esas cosas nos estancan, nos frenan, nos atan a algo. 

Luego de experimentos de este tipo somos más grandes, más libres, más independientes de las circunstancias y los objetos. Cuando frenamos a analizar qué tenemos y nos obligamos a tomar la decisión de deshacernos de muchas cosas de forma extrema, descubrimos que lo más importante es poco.

Las cosas materiales que son esenciales son muy pocas: son las que nos permiten crear valor todos los días, crecer y construir algo que importe. Fuera de ese grupo de cosas esenciales, todo lo demás nos ocupa espacio mental y físico. Nos demanda energías y hasta dinero para poder mantenerlas. En algunas ocasiones llegamos a endeudarnos durante mucho tiempo para obtener algo que en realidad no es esencial y sólo nos estanca más.

Esto nos pasó, pero logramos verlo y cambiarlo.

Este desafío es para nosotros un desafío personal muy importante, pero también una manera de demostrarnos y demostrarte que lo mejor que puedes hacer es reducir la cantidad de cosas que tienes, y la cantidad de cosas que crees que necesitas para tu vida y para tu emprendimiento.

Los objetos son herramientas que deben potenciarnos y ayudarnos a lograr algo, a simplificar procesos, a crear valor. Si no te potencia, si no te ayuda y complementa, debe irse porque es un obstáculo para que llegues a tu objetivo más importante.

 

“La simplicidad es acción”, dice Dave Bruno.

Cuando compramos o acumulamos cosas que no necesitamos, no estamos conformes con nuestra vida o con nosotros mismos y tratamos de llenar un vacío con objetos. Este desafío nos permite ser más extremos y vivir lo que creemos. Y nos demostramos que no necesitamos exceso para tener éxito, para lograr grandes cosas, para ayudar a otros, para solucionar problemas. Al final de este proceso, sabremos exactamente lo que necesitamos y lo que no, y teniendo menos podremos hacer y lograr más.

Simplificar es un multiplicador de resultados, deshacerse de cosas no esenciales es hacer espacio para lo importante.

Y lo más importante nunca es material.

Nunca lograrás que tu emprendimiento comience o crezca, nunca podrás trabajar mejor con otros sólo por tener un lindo traje o manejar un auto impactante, menos aún por ir a cenar a lugares muy caros o por comprar cada cosa que esté de moda. Sólo podrás generar algo que importe si solucionas problemas de otras personas, si disfrutas lo que haces y te enfocas en desarrollarte en tu máximo potencial.

Lo material viene después, y cuando te enfocas en lo que realmente importa, ves que incluso puedes comenzar un negocio con mucho  menos de lo que esperabas.

Cómo comenzó el proceso

Estamos comenzando este Desafío y documentando cada paso. Hasta ahora hemos atravesado los dos primeros pasos y estamos ansiosos por compartirlos. Publicando esto nos exponemos y buscamos hacernos más responsables y mantenernos en esto que creemos con más fuerza. Nos inspiramos en el 100 Things Challenge, pero hicimos varias adecuaciones y planteamos nuestras propias reglas.

Antes que nada, leímos las reglas del desafío original, y lo primero que pensamos fue “¡qué mal, esto es más duro de lo que imaginábamos!”.

Estábamos realmente muy entusiasmados, como un niño que está por estrenar un juguete nuevo, y al ver las reglas una por una nos dimos cuenta que sería algo tremendamente arduo de cumplir. Los cambios que hicimos no fueron para comodidad nuestra o para hacer algún tipo de “trampa”.

El objetivo principal es ser extremos y reducir no importa lo que pase a 100 cosas o menos.

Dave Bruno dice que este desafío puede desatar muchas preguntas, por ejemplo cómo saber si un objeto cuenta como una cosa o cuándo contar un grupo de cosas como una sola. Su respuesta a todas estas preguntas es “decide yourself” (decídelo tú mismo). Esto no es una competencia, no hay reglas establecidas que no pueden ser modificadas. Lo hacemos por diversión, por un objetivo personal y para crecer, así que para cada uno de nosotros será distinto.

El Plan que definimos fue el siguiente:

0) Definir un objetivo y reglas.

1) Hacer un inventario completo con fotos y registrar impresiones en el proceso.

2) Hacer un primer filtro: empezar pensando lo que necesitamos para un mes. (Incluiría todas las actividades que podemos llegar a hacer como talleres, ir a la montaña, viajar, trabajo, actividades diarias, deportes.) Marcar con una estrella las cosas que van a quedar, haciendo un filtro rápido. Marca las que te querés quedar pero no estás seguro todavía.

3) Deshacerse de todo lo que dejamos ir en ese primer filtro:

  • Donar
  • Reciclar
  • Tirar
  • Vender

4) Hacer un segundo filtro hasta quedar con 100 cosas o menos sí o sí.

5) Vivir durante 1 mes :), con registro de cada vez que a) viajemos, b) problemas, c) eventos.

6) Al final de ese mes revisar y ver si queremos cambiar alguna regla.

7) Vivir durante 9 meses con 100 cosas o menos. Mantener una planilla pública actualizada.

8) Hacer un análisis mensual de la experiencia. Todo el registro que hemos comenzado a hacer y estos artículos en los que compartimos la experiencia apuntan a ayudarnos a reflexionar a nosotros y tener registro, pero también a ir creando un sistema para quienes quieran sumarse a este desafío y deshacerse de todo lo que no importa.

Hoy veremos los Pasos #0, #1 y #2 y las primeras lecciones de este Desafío.


Si quieres seguir al tanto de cómo vamos con este proceso y leer los divertidos tweets que publicamos cuando nos sentimos agobiados y en medio del caos de cosas que tenemos, síguenos en twitter a Mati a mí.


 

 Paso #0 – Establecer nuestras propias reglas

Lo primero que hicimos fue sentarnos a ver las reglas originales y decidir cuáles serían nuestras propias reglas para este desafío. Las que quedaron fueron las siguientes:

#1. Es un reto personal

Todas las dudas que surjan en el camino se resuelven pensando en el objetivo final que ya fijamos. No debe afectar a otros. Es un reto personal que nos afecta sólo a nosotros dos. Entonces, por ejemplo, si un amigo nos invita a su casamiento, no podemos ir con zapatillas y jeans a un evento tan importante para él sólo porque “somos extremos y tenemos pocas cosas”.

El reto nos afecta directamente a nosotros, no debe afectar nunca a otros.

#2. Incluye todo lo que son exclusivamente tuyas

Abarca los objetos personales de uno. Es decir, cosas que son nuestras, que nos llevaríamos si nos mudáramos, o sobre las que tenemos libre disposición. No incluye cosas de la casa, del hogar o comunes.

Para ser más clara aún: incluye todo aquello que si lo destruyera, nadie podría reclamarme al respecto :) Entonces, incluye por ejemplo: ropa, objetos personales, objetos de trabajo y hobbies.

 #3. Es un experimento con plazo

El plan es dedicar 2 meses a reducir y vivir así 9 meses hasta diciembre.

#4. Medida de cuenta son 100 cosas, pero podemos cambiar la lista cuando queramos.

Podemos cambiar qué incluye la lista cuando queramos. La cantidad es arbitraria, pero nos da una pauta de medida. Mientras sean 100 cosas o menos, la lista puede ir variando durante el año. Entonces podemos comprar cosas nuevas, siempre dentro de la cantidad total.

 #5. Hay cosas que cuentan en grupo, y cosas que no cuentan

¿Cómo saber si un grupo de cosas se cuenta por separado o juntas? Si tienen sentido por separado, cuentan como una cada una. Si sólo tienen sentido juntas (como el cargador y el celular, o las zapatillas que conforman un par), cuentan como una. Los pares de zapatillas/guantes/etc. cuentan como 1.

  • Las Fundas: si ocupan el mismo espacio del objeto que protegen y no se separan, cuentan como el objeto principal 1 (por ejemplo, los lentes y el estuche de los lentes, no tiene sentido el estuche en sí mismo, sólo para proteger los lentes, entonces cuentan como 1).

Siempre que tengamos dos objetos entre los que podríamos elegir uno u otro, cuentan como uno cada uno.

  • Los cargadores: no cuentan, debido a que una cosa no funciona sin la otra: el celular, la computadora no funcionan sin el cargador.

Si 2 ítems tienen el mismo cable y no lo usan al mismo tiempo normalmente entonces reducir y quedarse sólo con 1 cable.

  • Ítems que sí o sí van en grupos: ropa interior, camisetas interiores, medias.
  • Los Recuerdos: no cuentan si ocupan el espacio de 1 caja de zapatos como máximo.

En nuestro caso son recuerdos compartidos. Si viajamos no lo llevamos, pero estarán guardados.

  • Los Documentos: no cuentan (van incluídos en la billeteras): incluye tarjetas, cédulas de identificación, pasaporte, papeles originales del Colegio, Universidad, médicos, etc. (No cuentan siempre que estén en una carpeta ordenados y con fecha de vencimiento si es que tienen). No incluye fotocopias.
  • Cosas digitales: no cuentan (aunque se pueda tener un problema, no es uno ahora).
  • Cosas que se consumen: no cuentan (desodorante, pasta de dientes, cremas, etc.)
  • Cosas que llevamos puestas todo el tiempo: no cuentan (este es un agregado mío específicamente para mis aritos y un anillo que llevo siempre).

#6. El Regalo tiene 7 días de vida

Decidimos poner una regla para los regalos, que es una de las partes más difíciles de hacer un proyecto en el que reduzcas tus cosas porque siempre va a haber ocasiones como cumpleaños o fiestas en las que puedes recibir un regalo y en general tendemos a guardar todo sólo porque es un regalo. Lo más importante que puedes hacer en relación a otra persona nada tiene que ver con conservar un regalo que te hizo.

Y que sea una regla te obliga a hablarlo con otras personas, a contarles lo que estás haciendo, o cómo sólo tienes 100 cosas. Así, es más fácil evitar regalos que “debas guardar” o sumar a tu lista, y es más simple también a veces aprovechar esos regalos para algo que necesitas. Entonces, se puede recibir regalos pero a partir de ese momento tenemos 7 días para decidir: si lo conservamos y cuenta en nuestra lista, o si nos deshacemos de ello.

#7. Lo que no se queda o se va o se vende en 60 días.

Podemos tener “cosas para vender” por no más de 60 días. Si a los 60 días no lo hemos vendido, debemos sí o sí regalarlo. Excepción: si vale más de U$S200, el plazo de espera para venderlo puede ser de hasta 6 meses. Mientras tanto no podemos usarla.

 Paso #1 – Inventario

El inventario es el proceso más tedioso, pesado y abrumador. Pero es a su vez el más liberador y el que más claridad nos dio.

Hacer un inventario de cada pequeña cosa que tenemos, incluyendo las llaves, cada lápiz, cada cable, cada pequeña cosa, nos tomó a cada uno una mañana. En esas cuatro o cinco horas sentimos el agobio de tener tantos objetos.

En este paso contemplamos todo lo que tenemos, incluso todo aquello que sabemos que por las reglas que establecimos no cuenta (como los cables). Es importante para tomar real consciencia de todo lo que tenemos.

Lu en medio del caos
Creo que mi cara grafica muy bien la sensación de caos en medio de tantas cosas

Fuimos sacando caja por caja, estante por estante y tomamos una fotografía de cada objeto grande o pequeño. Luego, hicimos el inventario en una planilla para tener como soporte para los pasos siguientes. Y no importó que viniésemos reduciendo hace años, que hubiésemos reducido nuestra ropa a lo que pensábamos era el mínimo, ni que tuviésemos muy pocos adornos.

¡Haciendo el inventario nos dimos cuenta de que tenemos cada uno más de 300 cosas! Claramente eso de minimalismo no tiene nada :)

Este es el inventario de Mati, 309 cosas.

Inventario Mati

Este es mi inventario, 329 cosas.

Y además del caos que podemos ver a nuestro alrededor mientras hacemos esto, que ya es abrumador, sacarle una foto a cada cosa nos hace sentir cansados, atascados, y nos generó más ganas de tirar todo que de volverlo a ordenar en donde estaba y guardarlo nuevamente.

Así de pesado es este paso, pero es esto lo que nos permitió hacer una reducción bastante drástica en el paso siguiente.

Paso #2 – Primer filtro

Este paso lo hicimos un día después de hacer el inventario para tener fresco y vívido el sentimiento de agobio que nos impulse a deshacernos fácilmente de muchas cosas. Así, lo que hicimos fue en la planilla marcar (Mati lo hizo con letras y yo con colores) tres cosas:

  • todo aquello que estábamos seguros de que se quedaba,
  • todo lo que estábamos seguros de que se iba,
  • lo que estaba en duda.

De 309 cosas, Mati pasó a 121.

Filtro 1Mati

Y de 329 cosas, yo pasé a 172.

Las 100 cosas que quedaron después del primer filtro de Lu

Una reflexión sobre esto: además de que es más fácil deshacerse de cosas un día después de haber hecho el inventario, es aún más fácil si lo hacemos sobre el inventario en la planilla y no mirando cada objeto.

Luego de hacer este primer filtro, dejamos descansar el proceso unos días debido a que hay varias cosas que nos olvidamos de contemplar y es bueno tener un tiempo de descanso para recordarlas y sumarlas al plan. También para no saturarnos por este proceso que queríamos que sea un paso a paso simple y muy de a poco. Pasó una semana de estos primeros pasos y ya tenemos un montón de sensaciones, aprendizajes e ideas.

Ya nos deshicimos de muchas cosas, y tenemos muchas otras esperando a irse.

Con estos pequeños primeros pasos ya nos sentimos más livianos y más libres.

Nos gustaría dejarte con las primeras lecciones que aprendimos de esta primera parte y en el próximo artículo acerca de este experimento de minimalismo extremo seguramente ya tendremos 100 cosas o menos :)

Las primeras 7 lecciones

1# Hacer un desafío como este implica aprender a dejar ir muchas cosas.

Estamos más atados a las cosas que guardamos de lo que nos imaginábamos. Cada objeto nos ancla a un momento de nuestra vida, bueno o malo, y este experimento nos está ayudando a procesar eso y dejarlo ir para mirar hacia adelante J

2# Fue más fácil reducir cuando viajamos dos meses el año pasado, que cuando estamos viviendo en nuestras casas.

Al viajar estábamos más abiertos a nuevos lugares, personas y experiencias. No necesitábamos nada más que nuestras pequeñas mochilas de 28 litros y nos divertía el desafío de “sobrevivir así”. Cuando viajamos somos más activos, cuando estamos en casa es más fácil estancarse o estar más cómodos.

Descubrir esto nos sirvió para ver que este Desafío nos ayuda también a trasladar esa sensación de aventura que tenemos al viajar, a nuestro día a día, estemos donde estemos.

3# Reducir y simplificar no son procesos que sea bueno hacer “porque sí”, o de un día para el otro.

Es importante descubrir el motivo que hay para nosotros detrás de esto (como emprendedores, o futuros emprendedores el mayor es la libertad y flexibilidad) y tener la paciencia para ir reduciendo de a poco.

Sería una mentira decir que a nosotros simplemente nos pareció divertido hacer esto. Hace un par de años empezamos a reducir, primero digitalizando, luego simplificando el diseño de los espacios, con el Proyecto 333, y el año pasado viajando/trabajando durante 2 meses sólo con lo que entraba en una mochila de 28 litros. Puede ser que 100 cosas te asuste y está bien. Tal vez este reto no sea para ti. Pero fija tus propias reglas y la cantidad que te sirva.

Te vas a sentir más libre.

4# El tema de simplificar afecta 2 recursos que son fundamentales: nuestro tiempo y nuestro dinero.

Tener o comprar cosas que no necesitamos implica que vamos a pasar demasiado tiempo para conseguir el dinero para mantenerlas y luego ocupar espacios y energías cotidianas.

Ese dinero, espacio, energías y tiempo podría usarse para otras cosas, como empezar ese Proyecto que venías posponiendo o simplemente salir a pasear con alguien que quieras.

5# El poder de los hábitos es casi imperceptible en el corto plazo.

Por eso para motivarnos a afrontar retos de este tamaño tenemos que pensar mucho más allá, y volvernos conscientes del impacto que tienen los actos cotidianos en el largo plazo.

Digamos, por ejemplo, que el hecho de que tu hogar u oficina estén desordenadas afecta tu productividad en un 5% (está demostrado que ambientes simples ayudan a concentrarse y ser efectivos). Eso significa que 18 días al año se pierden.

18 días son unas buenas vacaciones, ¿no? Y eso es pensando en un solo año. Cada 10 años vas a perder 6 meses, ¡6 MESES! Ni hablar si a la distracción empezamos a sumar el tiempo para mantener cosas que no necesitamos limpias, o para ganar el dinero para comprarlas (o renovarlas), o si en lugar de afectarte en un 5% lo hace en un 10%.

¿Qué harías con un mes extra cada año? Eso es lo que está en juego: crear sistemas y hábitos simples que nos permitan aprovechar cada día en el largo plazo, y hacer espacio para lo importante.

6#  Es claro que, incluso después de haber simplificado antes, aún hoy usamos sólo el 20% de lo que tenemos.

Esas cosas son claras, y hemos descubierto que la palabra correcta para denominarlas es “HERRAMIENTAS”. Cumplen una función en nuestra vida y nos ayudan a afrontar los problemas cotidianos. Lo que este reto nos hizo enfrentar son el otro 80%, y descubrir que la palabra para esas cosas es, en realidad, “PARCHES”.

En cada caja, estante o cajón que no abro hace 6 meses hay algo que vengo pateando resolver.  En nuestro caso, al ya haber pasado por varios procesos lo que queda es lo que cuesta más, y por eso es tan importante afrontarlo.

Que algo sea incómodo significa, normalmente, que debe ser enfrentado.

En esas cajas hay objetos que teníamos simplemente para cubrir algo que, de hecho, las cosas no pueden cubrir. En algunos casos era miedo a perder algo de nuestra identidad (como recuerdos físicos). O a mostrarnos como somos (como el exceso de ropa formal). O simplemente para estar más seguros respecto del futuro (como acumular pedazos de cosas como repuestos, objetos “por si algún día los necesito”). Al final, la realidad es que si dejáramos de invertir tiempo y energías en esas cosas podríamos afrontar la tarea mucho más incómoda – pero efectiva – de solucionar esos problemas en su raíz: nosotros mismos.

Entonces usaríamos el tiempo para desarrollar los hábitos y habilidades que realmente nos van a permitir aportar valor y estar seguros en el futuro, mostrándonos como somos.

7# Extra

¿No les pasa de que guardan un archivo “para cuando lo necesiten”, y después cuando efectivamente sucede lo que hacen simplemente es googlear? ¿O un repuesto para un artefacto casero “para cuando haga falta”, y cuando lo necesitan simplemente salen a comprarlo?

Después cuando los encontramos pensamos “no me acordaba que esto estaba acá. Lo voy a guardar por las dudas.”… ¿y si mejor pensamos “no me acordaba que esto estaba acá, y no hace falta que me acuerde porque lo voy a poder conseguir de cualquier modo. Mejor lo dejo ir y uso los 5 minutos al año que me toma para leer algo que me encante”?

Lo mismo con las cosas que guardamos para vender a pesar de que sabemos de que no hay forma de que obtengamos un precio que justifique el tiempo que vamos a pasar sacando las fotos, publicando el artículo y haciendo la transacción.

Lo que pasa, y tenemos que verlo, es que simplemente nos cuesta dejar ir algo porque asociamos alguna emoción, esfuerzo o esperanza a un objeto. Pero el objeto no puede cubrir ninguna de esas cosas.

 

***

Este es un artículo largo, lo sabemos. ¡Tenemos tanto para decir sobre esta experiencia! Esperamos que lo hayas podido aprovechar.

Intentamos ser lo más honestos y abiertos posibles, para compartir esta experiencia desde dentro, comprometernos más y sumarte a este desafío de tener menos para vivir más :)

 

 Si este artículo te inspiró a reducir aunque sea un poco en tu vida, cuéntame en los comentarios ¿qué vas a dejar ir hoy?

 


Si quiere seguir al tanto de cómo vamos con este proceso y leer los divertidos tweets que publicamos cuando nos sentimos agobiados y en medio del caos de cosas que tenemos, síguenos en twitter a Mati o a mí.


60 comentarios en “Minimalismo extremo: cómo vivir 1 año con 100 cosas

  1. Muy interesante, me tomé la tarea de hacer mi listado y no me fué tan mal para ser la primera vez, empecé a vivir por fuera de mi país hace 3 años y cuento no con más de 120 objetos. Gracias por compartir su experiencia, muy buena guía.

  2. Hola amigos, una pregunta, Ustedes a que se dedican?
    Entiendo que en un viaje uno puede sobrevivir con lo justo, lo he vivido y vale. No sé si el desafío es para eso.
    Me imagino que es para quien está estable y tiene su ocupación porque por ejemplo yo soy arquitecta, y requiero tener montón de cosas que son necesarias solo para trabajar. (lámpara, escritorio, silla confortable, cojines, audifonos, lentes, croqueras, millones de lápices, tazas para el café, objetos y libros que estimulan la creatividad, papeles y materiales para maquetas etc… ) (es un poco difícil reducir)

    1. Hola Tammi, ¿cómo estás? Mira, el minimalismo es aplicable a TODO. En la experiencia que contamos en este artículo, lo aplicamos a nuestros objetos personales. También lo aplicamos a viajes. Y en todos los casos, es 100% personal. Reducir a lo esencial implica no tener cosas demás, que nos obstaculicen. Si en tu caso por tu trabajo lo esencial es tener esos materiales, las lámparas y ciertos muebles, está perfecto. El objetivo es que no tengas nada que no sea esencial y que no te esté potenciando a crecer y ser mejor. ¡Espero mi respuesta sirva para tus inquietudes! Un abrazo grande.

  3. Hola Lucía! Veo que el artículo tiene ya casi un año y esta muy vigente para mí en este momento.
    Me identifico contigo por tu espíritu aventurero, y siempre e querido dejar mi empleo y emprender un viaje a lo que me apacione y yo le pueda aportar a otros y con este artículo me doy cuenta que si quiero SOLTAR mi empleo que me sustenta pero no me esta permitiendo crecer como deseo, debo empezar por SOLTAR aquellas cosas personales que son inútiles y no aportan valor a las paciones que deseo emprender.
    Gracias por este articulo tan motivador para mi, voy a tomar varias frases que utilizaste para darle un propósito al SOLTAR.
    Exitos a ustedes!

    1. Hola Jearlym, muchas gracias por tus comentarios y me alegra muchísimo que este articulo te haya inspirado y te haya servido para tomar acción. ¡Un abrazo grande!

  4. Hola Lu, Mati:

    ¿Qué sucede con las cosas de la casa? ¿Caja de herramientas (martillo, clavos, etc? ¿Utensilios de cocina? ¿Libros?

    Creo que puedo visualizar en la foto del inventario de Mati, una percha. ¿Cómo sería el tema perchas? Ja! Un gran abrazo y buenisimo el artículo. Ya mismo estoy en proceso ;)

    1. Hola Esteban :) ¡Me encanta que estés haciendo este proceso! Este plan lo pensamos para las cosas personales, es decir que excluye todas las que son compartidas. Ahora estamos en proceso de diseñar planes para la cocina, para las cosas de la casa en general. Así que te mantenemos actualizado. Por lo pronto, te recomiendo que hagas tu plan personal y de ahí veas de hacer un plan para cada parte de la casa o para cada grupo de objetos comunes y que el plan esté hecho por vos y tu pareja juntos :)

    1. Hola Andrea ¿cómo estás?

      El recibir regalos es algo que también hay que aprendre a gestionar en cuanto nos iniciamos en esto de reducir. ¡Espero los posts sobre minimalismo te ayuden a liberarte de ello!

  5. Que buena experiencia! Hace un par de años practico el ejercicio de desapegarme de las cosas e intentar vivir con lo básico. Claro, aun no tengo coraje de hacer un inventário y reducir todo a 100 cosas, pero constantemente hago el ejercicio de regalar, botar o vender cosas que no uso y he contagiado de a pocos a mi novio, que también ha ido reduciendo sus cosas a lo que realmente usa. Esta práctica me vino desde que vi en Discovery H&H los programas de acumuladores y comencé a reflexionar sobre eso, al final somos todos acumuladores en menor o mayor medida y no caemos en cuenta de que lo que sí debemos acumular son experiencias y conocimiento, pero en nuestra cabeza y corazón. Me he mudado de país 3 vezes y realmente es ahí donde te enfrentas a la realidad y a ver cuanto pesa todo lo que te rodea. Dos comentários valiosos que aportaron para desapegarme:
    – Una amiga que se mudó várias vezes de país (antes de que yo lo hiciera) me decía “Acostumbrate a vivir con lo que cabe en una maleta de 23 kilos”;
    -El otro lo escuché de mi papá, que en mi infancia repetidamente citaba a Facundo Cabral diciendo “El hombre entre más cosas tiene menos libre es” (no es una frase literal pero él habla sobre eso en várias entrevistas).
    Soy colombiana pero los escucho y leo desde Brasil, Super hábitos ha sido un descubrimiento maravilloso que me ha ajudado a sacar del papel proyectos y sueños de empreendedorismo, voy despacito pero voy!! espero poder contarles en el futuro que lo logré, que soy independiente y que logré dejar mi trabajo de oficina y apostarle a mis pasiones. Grande abrazo y mil exitos!

    1. Hola Andrea :) ¡Qué gran experiencia! Pues aunque no hayas llegado a 100 cosas, claramente tienes el hábito de reducir y de reflexionar sobre eso. Y eso ya te hace más libre.

      Qué lindo Brasil, y me alegro mucho de que nuestras experiencias y herramientas te sirvan para emprender. Cualquier cosa nos escribes así logras esa independencia pronto.

      ¡Un abrazo grande!

    1. Hola Ile, siiii por favor ponlo en práctica y nos cuentas cómo te fue :D Nos encanta empujar a más y más gente a reducir y ser más libre, ¡así que hazlo que serás más feliz!

  6. Gracias, hace un tiempo venía pensando en dejar ir un montón de cosas que ya ni se donde poner, y me daba cosa empezar a ver que dejo y que no, ya tengo una idea de como empezar y lo haré jaja fuerzas.

  7. tengo tiempo haciendo filtros,pero en un descuido vuelvo a comprar cosas que no son indispensables,me llamo la atencion que hay gente que como yo siente una apremiante necesidad de simplificarse la vida ,me motiva a redoblar esfuerzos pues con sus experiencias tengo mas claro lo que quiero en la vida y una guia de como lograrlo .gracias por dar de su tiempo para engrandecer la vida de otros.

    1. Hola Juan, muchas gracias por tu comentario.

      Realmente es un proceso difícil pero claro que puedes ir mejorando. El tema es que lo tengas siempre como objetivo y trates cada día de no caer en comprar por comprar.

      Aquí estamos para acompañarte en estos procesos :D

  8. ¡Hola!, me ha gustado el artículo, supongo es un gran desafío proponerse hacer esto de golpe; particularmente, he vivido este proceso durante algunos años y ahora es ya costumbre instalada no guardar cosas, sólo tener lo que utilizo (que siempre es bastante poco). Mi casa es muy pequeña y el espacio me sobra. Nos guardo recuerdos más que en mi memoria. No tengo libros que ya no lea, o ropa que no use en los últimos meses. Tampoco uso tv o celular, pero tengo una pc. No es difícil deshacerse de las cosas si toleran pasar este filtro que les pongo: Si tengo que pensar para qué puede servirme algo, es porque no lo necesito :-) Jamás me preguntaría si usaré mi mate o mis zapatillas (jaja!). Me gusta mucho que la gente comience a pensar en estas cosas y que hagan proyectos sobre esto, hacerse consciente de lo que se hace mejora nuestro interior. Les envío un saludo a todos.

  9. Oh, felicitaciones!!! Qué inspirador este desafío.
    Creo que fácil tengo 500 o más cosas personales (y viene un poco de familia también), que efectivamente no tengo jamás el tiempo (ni me lo hago) en utilizarlos!! Hace poco comencé a dejar de acumular cosas y dejar de gastar mi tiempo en cosas que no me aportan nada para comenzar a usar todo aquello que durante toda la vida acumulé. También he ido desechando de a poco ropa que no uso ni usaré jamás.
    Los felicito por ser tan metódicos y explicar su paso a paso tan bien, me llenó de inspiración para encontrar un motivo real y fijar mis propias metas.

    Gracias por montones!

    1. ¡Cami! Muchas gracias por pasar y dejar tu comentario.

      Nos alegra inspirarte, y ser parte de esos pequeños cambios que generan grandes transformaciones en la vida cotidiana.

      Esperamos que sigas experimentando y nosotros seguiremos sistematizado lo que hacemos para que te sirva a ti y a toda la comunidad.
      Te dejo un consejo: no te preocupes por las cosas que son de la familia o compartidas con otros, enfócate en tus propias pertenencias. Al menos al comienzo.

      ¡Un abrazo grande!

  10. Yo ya he empezado y estoy feliz dejando ir todas esas cochinadas que tenía en casa porque al final crees que tienes oro y lo ves todo amontonado y dices..pero esto que essssssssssss????? mucho dinero gastado para nada. Me doy cuenta cada vez que viajo que con media maleta yo ya sobrevivo bien en cualquier sitio, por lo tanto tanto acumular no es que me haga ser o estar mejor.

    saludos!!

  11. Simplemente: espectacular, gracias por dedicarse a compartir la experiencia, tan detallada y cargada de argumentos validos, q uno capaz nunca se hubiera detenido a pensar y tan utiles o practicos, soy de las q tienen muchas cosas y esas cosas pesan, con niños es mas dificil creo pero tambien esta bueno ir creando habito en ellos, lo dificil es el inventario! jeje, en mi caso creo q lo mas practico es primero hacer 2 o 3 filtros, deshacerse de cosas q a simple vista sobran y luego ahi hacer la lista y el inventario, creo q lo mas importante es q nos forma a futuro, antes de comprar voy a pensar…Felicitaciones por lo que hacen, super util!!!

    1. ¡Ceci! Muchas gracias por el comentario y me alegro que haya impactado en vos el artículo. La intención última de todo lo que escribimos siempre es mover al lector, llevarlo a la acción y la reflexión y que logren poner en práctica y generar cambios. Cada uno hace sus adaptaciones, sobre todo en cuanto al minimalismo o a la reducción, pero quedo satisfecha al ver que te impulsamos a hacer y que ese hacer te va a mejorar la calidad de vida. ¡Un abrazo!

  12. Muchas grácias por compartir vuestra experiencia!! Me parece admirable que fuerais capaces de reducir vuestras pertenencias de esta manera… la verdad es que en la última mudanza que hice me di cuenta de que teníamos muchas cosas, y seguimos teniendo demasiadas y siempre andamos con problemas de espacio…. así que aunque no me sumaré al reto porqué de momento sería demasiado para nosotros de golpe, si que nos planteamos con mi pareja empezar nuestro propio reto. Quizá reducir en un 50% nuestras posesiones, o algo así…

    Mis padres se mudaron hace pocos meses por trabajo y dejaron prácticamente todo atrás, cogieron un piso de alquiler amueblado y solo se llevaron lo imprescindible, dicen que no quieren perder tiempo limpiando y acumulando :-) Es un poco atípico porqué parece que normalmente la gente más mayor acumula más porqué va sumando con los años… (también es cierto que no se han desprendido de muchas cosas, simplemente las dejaron atrás, en su casa de antes, pero ya no están disponibles para ellos). Y me parece maravilloso lo que han hecho!! Cada tarde se van a pasear y descubrir sitios nuevos, se han aficionado al ping pong (y mi padre ya está jubilado), y yo los veo felices y relajados…

    Muchas grácias por compartir y ya nos iran contando más!!

  13. Me parece muy buena idea lo que proponen. A veces no nos damos cuenta y consumimos más de lo que necesitamos. Pero de algo que yo jamás prescindiría son de los libros, me gusta tenerlos, palparlos… no me gusta y jamás pude leer un libro digital, no es la misma magia.

    1. ¡Mary! Qué genial que te haya impactado el tema.

      Lo de los libros es muy personal, yo solía tener muchísimos libros y ahora la verdad es que tengo un par (mis favoritos) y el 99% los tengo en el Kindle. ¿Has probado leer en un Kindle o algún e-reader de tinta digital?

      Para mí son fantásticos, sobre todo para viajar o para la rutina cotidiana, además de que puedo tener muchísimos libros a la vez en un espacio pequeño y la batería dura tres semanas o más :)

  14. Hola, yo hace varios años que me vengo deshaciendo de algunas cosas. Guardándolas en un lugar que no moleste, si en esos dos años no tuve la necesidad de usarlo entonces ya no lo necesito (eso aplica a las cosas que creo que necesito), ademas cuando veo algo que esta hace tiempo y no lo uso directamente lo regalo. Y hace 6 meses hice mi ultima compra, me gusta la música y me encanta regalarme cd y vinilos (me gustan como suena) pero decidí cuando tengo el impulso no comprar nada de eso así que digamos que mi parte materialista la estoy intentando dejar de lado.. Por ahora no voy a hacer nada con ellos pero probablemente en poco tiempo los voy a dejar guardados. en alguna lugar que no moleste ni se vea (meterlos en una caja y dejarlos guardados en una baulera. Ni tirarlos ni venderlos pero visualmente liberarme de ese peso. Yo lo voy haciendo a mi forma, no me gustan los extremos. Así y todo fui deshaciéndome de cosas que innecesarias y aprovechemos estos tiempos que todo se puede digitalizar y no ocupa espacio físico. Saludos!

    1. Matías,

      Eso es lo ideal: que cada uno vaya haciéndolo a su forma, pero que lo vaya haciendo.

      Me parece bueno tener claro qué cosas disfrutas tener y tenerlas, y de a poco irnos deshaciendo de lo que nos resulta “pesado”. El proceso para nosotros tampoco ha sido de un día para el otro, y hemos descubierto que la mejor manera de pasarlo es dejar ir algo, sentir y disfrutar la libertad que eso trae y luego usarla como energía para el paso siguiente.

      ¡Gracias por compartir tu experiencia! ¡Estoy seguro de que a muchas personas les va a servir!

  15. ¡Muy buen artículo! ¿Qué puedo decir que no os haya dicho ya en persona? Me parece fantástico que os hayáis marcado este reto. Después de llevar casi 10 meses con Rox viajando con el mundo con menos de 100 cosas cada uno, puedo asegurar de que además de una gran comodidad para viajar, produce una gran sensación de libertad. Con la facilidad que hay actualmente para tenerlo todo digital, realmente 100 objetos son más que suficientes para vivir. Lo demás, libros, documentos, películas, música, videojuegos, fotos, comunicaciones… hasta el dinero, son todas cosas intangibles que se pueden gestionar con una computadora. Tal como comenta Mati, hasta los recuerdos, si son en papel, se pueden digitalizar. La gente se sorprende de que Rox y yo no compremos cosas como recuerdo de los lugares a los que vamos pero ¿hay mejor recuerdo que una foto? De hecho, la mayoría de recuerdos que venden en las tiendas de souvenirs están creados en China :P Para que veáis más o menos lo que yo llevo, os paso el siguiente enlace (aunque ya me he deshecho de algunas de esas cosas:)):

    http://tiempodeaventuras.com/mochila-para-el-camino-de-santiago

    ¡Ánimo!, ya veréis lo ligeros que os vais a sentir al final :D

    1. ¡Javi! Muchísimas gracias por un comentario tan lindo.

      Es realmente desafiante y ansiamos ese nivel de libertad, así que vamos por ello :)

      Ustedes son para nosotros un gran ejemplo en cuanto a disfrutar la vida, tener lo esencial y dejar ir lo que no es importante.

      Espero que de Salta se lleven el amor por las empanadas y muy lindas fotos :D

      ¡Un abrazo grande! Nos vemos en estos días ;)

  16. ¿Y qué hacemos con esas cosas que nos traen recuerdos de ciertos momentos que si no, no recordaríamos? Yo tengo una memoria horrible, y guardar esos objetos me garantiza que al menos cuando los vea, voy a recordar esa parte de mi vida en la que apenas pienso ya…quizá sea una tontería, pero a mi me gusta! Jejeje. Y sé que es una bobada guardar un objeto para tener un recuerdo de 5 segundos cada muchos años, y ahora me encuentro en un proceso parecido al vuestro y me estoy deshaciendo de todo, pero me da tanta penita… :)
    Por cierto, otra ventaja que conocí de este tipo de procesos es que nos ayuda a constatar el valor de las cosas: si algo se estropea y enseguida lo tiramos, ¿qué valor tenía realmente? Si ni siquiera tomamos el esfuerzo en intentar repararlo, ¿era importante? Estamos en la sociedad del consumo rápido y fugaz, y lo peor de todo es que extrapolamos esa forma de actuar también con los demás ámbitos de la vida: proyectos, personas, mascotas…
    Algo así nos ayuda a tener solo cosas realmente importantes y útiles y valorarlas como tal, y a desarrollar una nueva forma de actuar con todo lo demás. Y además, vamos en contra del consumismo y cuidamos un poquito el planeta, ¡son todo ventajas! ^^
    Mucho ánimo con la experiencia, chicos!! :D

    1. ¡Bea! Con respecto a los Recuerdos o cosas que sólo tienen valor afectivo, nosotros nos lo tomamos de dos formas:

      1) algunas cosas que sí o sí queremos conservar (algunas cosas de nuestra infancia, un cuadro que me dejó mi bisabuelo, etc.) las conservamos y las contamos dentro de las 100 cosas.
      Si algo es tan importante para uno, qué mejor que contarlo entre las únicas 100 pertenencias que tenemos :) Para recuerdos en forma de papeles, fotos, etc. pusimos la regla de que si está todo reunido en un sobre o caja más o menos del tamaño de una caja de zapatos, no cuenta entre las 100. Más de eso sí.

      2) muchas veces guardamos objetos por los recuerdos, pero muchas otras veces porque nos atamos a algo del pasado, y dependemos del objeto para recordar o valorar ese momento pasado. Hemos aprendido poco a poco a deshacernos de algunas cosas y recordar los momentos y las cosas importantes sin necesidad de tener objetos que nos remitan a ello. Una buena forma es escribir, otra es escanear o sacar fotos y tenerlas ordenadas en la compu. Así podemos verlas, pero no nos llenamos de cosas y nos quitan energías.

      Espero sirva y espero saber más de tu experiencia,

      ¡saludos!

    2. Yo tambien lo pense Bea… yo tambien conservo cartas y cosas que me recuerdan buenos momentos, pero las personas que las escribieron ni si deben acordar que lo hicieron y las cosas que te traen recuerdos solo nos ata al pasado, algo que ya sucedio y no volvera… la idea es vivir mas comodos y mirar hacia adelante…
      Es raro pero a veces las cosas nos limitan, hoy no podria dejar todo y viajar, pero me gustaria hacerlo..
      mucha suerte!

    3. Bea! :) ¡Qué buena conversación que se generó!

      A mí me pasó muchísimo lo de los recuerdos. De hecho, al hacer mi inventario me encontré con que 1/3 de todo lo que tenía era por recuerdos (sea que alguien me lo regaló, me remitía a otra época, etc.).

      Las ideas que mencionó Lu en el comentario anterior son la base para pensarlo (especialmente que para recordar puede alcanzar con una fotografía de la carta o el objeto, sin necesidad de guardarlo con todo lo que implica). Por ejemplo con Lu guardabamos las entradas de cuándo fuimos al cine, pero nos dimos cuenta de que podíamos recordar exactamente igual si estaban escaneadas :). Es más, ¡los recuerdos digitalizados son más fáciles de proteger y llevar contigo!

      Además de esto, me sumo a lo que dijo Ale. Puntualmente tenía guardado un regalo que me hizo un amigo a los 16. La verdad es que no hablo con él hace años, pero cada una cantidad de meses me encuentro limpiando su regalo y buscando acomodarlo en algún lugar. Decidí deshacerme del regalo y decidir si quería o no tener una amistad con esa persona. Si la respuesta es no, hay que dejarlo ir. Si la respuesta es sí, pues más vale no pasar tiempo limpiando un regalo y sí mandar un correo o mensaje por Facebook :)

      Me encanta que hayas mencionado también el impacto ambiental (que es enorme), y hay que agregar que las cosas que tenemos y no usamos podrían servirle a otras personas, ¡todas ventajas como dices!

  17. Hola,
    Me ha gustado mucho este articulo. En mi caso tengo un gran problema con el acumular cosas, en eso soy igual que mi madre, pero en la última mudanza me empecé a plantear el reducir todas las cosas que tenia, hace un año ya de esto y solo tiré algunas cosas..
    Mi problema es que trabajo con objetos, reciclo muebles y los pinto, también recogía tableros para pintar cuadros, tengo muchos materiales y herramientas para hacer cosas diferentes.. y además también guardo ropa, para hacer otras cosas como bolsos mochilas otra ropa… no os podéis ni imaginar la cantidad de cosas.. y lo malo es que son futuros proyectos que llevan esperando y ocupando sitio mucho tiempo..

    Así que si, de una vez por todas voy ha hacer mi primer inventario y a quedarme con lo que es realmente necesario para poder hacer mi trabajo.

    Quitarme libros que hace años que no consulto, regalar ropa bufandas pañuelos y bolsos que están en una caja desde hace años.. y aunque seguro que no llego a las 100 cosas al menos sabré lo que tengo y lo usaré.

    Gracias por este impulso!

    Esther

    1. ¡Esther! Qué bueno que te hayas inspirado hoy y vayas a tomar la situación con tanta determinación de una vez por todas :)

      Las mudanzas son momentos fantásticos para hacer limpieza y reducir, pero no alcanza ¿no?

      Te sugiero que hagas como hicimos nosotros, pongas tus propias reglas y en ellas contemples por ejemplo que algunas herramientas de trabajo cuenten como 1 sola cosa, porque en definitiva no son cosas que acumules por que sí sino que las usas para trabajar. Como nosotros hicimos con la computadora+cables, puedes contemplar si tienes 5 potes de pintura, que cuenten como 1 sola cosa. Así sí las contarás y podrás ver qué necesitas para trabajar y qué no, pero no te limitarás en tus herramientas de trabajo que son lo que te potencian :)

      Esperamos noticias de tu proyecto :D
      ¡Un abrazo!

  18. Mati, Lu, felicitaciones por este desafío, e inspirar más el minimalismo.
    Los entiendo totalmente con eso de querer tirar todo más que de guardarlo. Hace unos meses decidí reducir mi placard a sólo lo indispensable, y terminé regalando 2/3 de mi ropa! Es liberados abrir el placard y ver que la poca ropa que quedó, la uso todo el tiempo!
    Un saludo :D

    1. ¡Lean! ¿Cómo estás?

      Me alegra que seamos inspiración, en definitiva compartimos todas las experiencias que nos hacen crecer para ayudar a otros a crecer también.

      Esa experiencia que tuviste con tu placard es fantástica, de esa sensación de liberación hablamos :)

      ¿Te animas a sumarte al desafío de las 100 cosas? (o las 200 ;) )

      ¡Un abrazo desde Salta!

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