Una mudanza y un nuevo reto minimalista 2.0

Reto minimalista 2.0

Hace tiempo venimos experimentando diferentes formas de reducir nuestras pertenencias y la enorme libertad que sentimos desde entonces es lo que nos impulsa a compartir estas experiencias e incitarte a que lo pongas en práctica en tu propia vida y disfrutes de esa libertad.

Hemos reducido nuestra ropa, primero con el Proyecto 333 (tener 33 prendas cada 3 meses), luego en el marco del Reto de las 100 cosas en el que nos quedamos con 50 prendas en total para todo el año y 100 pertenencias en total.
Una vez que experimentamos esa libertad, el no estar preocupados por las cosas, el poder pasar más tiempo haciendo lo que nos importa y no manteniendo en orden lo que tenemos, una vez que experimentas eso no hay vuelta atrás.

Es muy difícil que habiendo hecho este ejercicio de reducir y darte cuenta de que no necesitas muchísimas de las cosas que conservabas “por si acaso”, descubres que puedes ir más allá y hasta sientes la necesidad de hacerlo.

Y esto se traduce en todo: en las pertenencias, en las actividades que hacemos, en la elección de en qué ponemos nuestras energías y en qué no. Y si estás por empezar tu propio negocio o estás intentando hacerlo funcionar para ser independiente, la mirada simplificadora acelera el proceso y te permite estar más liviano y llegar antes a donde quieres llegar.

La mudanza (¿qué tiene que ver una mudanza con mi negocio?)

Hace poco con Mati nos mudamos juntos y la mudanza fue toda una experiencia.

Por una parte fue muy linda y divertida. Y por otra parte, fue un momento para reflexionar y ver cuán minimalistas estábamos siendo.

Para que se den una idea general de cómo fue, les diré en resumen que nos mudamos en dos horas en un pequeño auto, en un solo viaje.

Suena bastante bien ¿no?

Nos mudamos un Sábado. El Domingo terminamos de ordenar lo que había que ordenar. El Lunes ya estábamos súper instalados en nuestra nueva casa y listos para trabajar enfocados en lo más importante.

Me gustaría compartir esta experiencia para que comprendan la profundidad de lo que implica simplificar en la vida de cualquier persona, pero sobre todo en la vida de quien emprende y tiene un proyecto muy importante entre manos que desea hacer funcionar.

Simplificar no es sólo deshacerse de cosas materiales, es deshacerse de la necesidad de tener algo para poder hacer, avanzar o vivir.

No necesitas cosas para ser una persona excepcional.

Tampoco necesitas cosas para empezar tu negocio y que funcione.

En todos los casos, lo que necesitas es afinar la mirada, saber identificar qué es lo esencial, aquello que es central en tu vida y en tu negocio, y enfocarte en ello eliminando todo lo demás de tu camino.

Así, el paso a paso es más claro y el proceso es más liviano y todo se vuelve simple.

Mientras menos preocupaciones tengas y cosas que ocupen tu cabeza, tu tiempo y tu dinero, más rápido avanzarás en lo que te propongas.

Por lo tanto, no se trata sólo de independencia en relación a la ropa o a los adornos que tienes, adoptar esta perspectiva y el simplificar como estilo de vida te llevará más rápido a tu independencia en general.

El conflicto que desencadenó toda la reflexión

Una de las cosas que descubrí en la mudanza y me impactó muchísimo fue algo que es puro sentido común pero no lo había visto hasta ese día: simplificar tiene impacto si te enfocas activamente en hacerlo en un área de tu vida, pero en las áreas en las que no reduzcas seguirás teniendo demás y abrumándote por ello.

Descubrí que por mucho Reto minimalista de las 100 cosas, además de mis 100 cosas personales, tenía (y tengo aún) muchísimos elementos de cocina que no estaba contando entre mis pertenencias.

Y esto me generó un conflicto enorme.

Primero, me sentí sumamente sorprendida.

Entre nuestras reglas, las 100 cosas son personales, no incluyen las cosas que se comparten en la casa con otras personas. Por lo tanto, todas mis cosas de cocina no estaban contempladas en mi lista de pertenencias y así es que el día de la mudanza yo tenía más cosas de cocina que ropa u otros objetos.

Esto me generó un conflicto en dos sentidos: primero, sentí defraudar a todas las personas para las cuales había sido guía y referente en cuanto a reducir. Pensé “pero, si tengo todas estas cosas, estoy traicionando a mis propias ideas y no es lo que compartí en mi Reto”.

Por otro lado, tuve una revelación de esas simples y obvias que no vemos hasta que nos golpea: para ser coherente, debo aplicar un principio a todas las áreas de mi vida. Nunca seré totalmente libre si tengo sólo 100 cosas personales pero 150 cosas de cocina (aún no las cuento pero no dudo en que sea esa cantidad).

En este video puedes ver lo conflictuada que estaba al darme cuenta de cuántas cosas de cocina tenía en realidad, esto lo grabó Mati en el momento exacto en el que me estaba golpeando la realidad de la cantidad de cosas que tenía.


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¿Por qué un Reto Minimalista 2.0?

A partir de esta experiencia, reflexioné mucho y tomé una decisión.

¿Qué fue lo que pensé?

  • No sólo no soy coherente, sino que nunca lo decidí. Tengo esas cosas porque me gusta mucho cocinar, lo disfruto y he ido reuniendo diferentes tipos de elementos que uso muy seguido pero en ningún momento en medio de la experiencia de reducir en las otras áreas de mi vida me planteé qué hacer con las cosas de la cocina. Por lo tanto, nunca decidí tener o no tener tal o cual cosa de la cocina. Así es que tengo, por ejemplo, 3 espátulas de diferentes tamaños que Mati no entiende para qué sirven y yo afirmo que cada una tiene su utilidad única. Si bien esto es cierto (si te gusta cocinar me entenderás, ¡no es lo mismo una espátula de 2cm. Que una de 8cm.!) también es cierto que en ningún momento frené a pensar y decidir qué quiero tener y qué no, qué es lo esencial para mí en la cocina.
  • Si en una mudanza, las cosas de la cocina ocupan más espacio que la ropa y el resto de los elementos esenciales para vivir y trabajar, creo que amerita frenar a evaluar qué está pasando :)
  • Claramente, si no te dedicas a reducir un área, esa área no se va a reducir solo y en algún momento pasará que tendrás que enfrentarte a esas cosas porque como siempre decimos, las cosas ocupan tiempo, dinero y energía. Y si acumulas, en algún momento esos objetos te quitarán energía, tiempo y/o dinero.
  • Me atrevería a decir que siempre o la gran mayoría de las veces, cuando acumulamos o tenemos muchas cosas en algún área de la vida, hay algo de fondo que tenemos que comprender y superar. En mi caso, luego de mucho reflexionar, pienso que mi acumulación de cosas de cocina tiene que ver con que me hace sentir bien con respecto a mi lado cocinero. Es decir, me gustaría dedicarle más tiempo a la cocina y me gustaría ser mejor en ese área. Entonces, de alguna manera tener muchos elementos de cocina suple esa necesidad y me hace sentir bien por tener muchos elementos para cocinar. Es muy parecido a tener mucha ropa deportiva pero no hacer ejercicio.
  • Por lo anterior, es importante revisar cada tanto lo que tenemos y hacernos preguntas ¿estoy acumulando demasiado? ¿qué hay detrás de estas cosas que tengo? ¿podría tener menos cosas y dedicarme más a lo que quiero? Por ejemplo, ¿podría deshacerme de la mayoría de los elementos de cocina que tengo y, sin embargo, dedicarme más a cocinar? Seguramente sí :)
  • Como contrapunto a la idea anterior, no siempre será necesario deshacerse de todo o de casi todo. Simplificar tiene que ver con identificar lo esencial para ti, para tus objetivos, para tu misión, y eliminar lo que no es esencial. Puede que en mi caso sí sea esencial tener muchos elementos de cocina, o puede que no. Es totalmente personal y dependerá de los objetivos de cada uno. No quiero que parezca que en todos los casos “está mal” tener cosas, porque no es así. Lo que para ti es importante, puede que para mí no lo sea, y viceversa. Lo importante es tener claro qué queremos, hacia dónde vamos y qué elementos son herramientas potenciadoras de eso que deseamos. Si las tres espátulas son esenciales en mis objetivos, pues conservaré las tres espátulas. Si no, me quedaré con una o ninguna. Y desde ese ángulo, si mi objetivo principal para el Reto de las 100 cosas era poder moverme con libertad y mudarme con facilidad, tener muchísimos elementos de cocina no parece coherente con ello :)
  • Haber reducido tanto desde hace tiempo nos permitió mudarnos a un lugar en el que no necesitamos comprar ni muebles ni electrodomésticos. Entonces, si logramos esa libertad hasta ahora, no tiene mucho sentido que las cosas de la cocina ocupen la mitad del auto en el que llevamos todo en un solo viaje ¿verdad?

En este otro video, cuando ya había pasado el momento de frustración, reflexionamos un poco más en profundidad sobre simplificar.

Está grabado mientras manejábamos a nuestra nueva casa :)

El Reto 2.0: Reglas

Para hacerme cargo de la situación y superar la frustración de descubrir que no era tan minimalista como creía (ese fue mi pensamiento durante horas), decidí enfrentarme al hecho de que tengo muchas (posiblemente demasiadas) cosas de cocina y proponerme un nuevo Reto que se enfoque en la cocina únicamente.

Estas son algunas de las reglas y/o pasos que pensé para este nuevo Reto minimalista 2.0

Primero que nada, hacer un inventario y clasificar los elementos de alguna manera que me resulte fácil saber si son elementos básicos de cocina o son elementos específicos para cocinar ciertos tipos de comidas.

#1 No contar las cosas de cocina entre mis 100 cosas, al menos por ahora.

¿Por qué?

Simplemente porque primero quiero reducir en la cocina y luego pensar cómo integrar todo. Además, hay cosas de la cocina que ahora son comunes con Mati y no deberían entrar en mi lista.

#2 Tener un objetivo claro.

Mi objetivo será tener la libertad para cocinar, esté donde esté y que el reducir me obligue a ser creativa y aprender a usar de diferentes maneras pocos elementos. Además de eso, deseo dedicarme más a cocinar sin necesitar muchos elementos. Despojarme de muchas cosas me ayudará a enfocarme en cocinar más.

Se puede hacer mucho con poco, en todas las áreas de la vida, en un negocio y en la cocina :)

En esta foto pueden ver cómo el primer almuerzo luego de que nos mudamos, como aún no teníamos el horno en funcionamiento, fue una pizza cocinada sobre una tostadora y con una tapa.

Salió riquísima y no teníamos ni horno ni pizzera :)

Si esto no es creatividad ¿qué lo es? ;)

reto minimalista 2.0

#3 No tener dos elementos que cumplan una misma función.

Siempre priorizar el que cumpla varias funciones diferentes.

Por ejemplo, si tengo una minipimer (o robot de cocina) que me permite hacer licuados, puré y sopas, no necesito una licuadora ni un pisa papas.

#4 Los elementos descartables no cuentan.

Por ejemplo: bandejas para freezer,  papel manteca para cocinar, etc.

En este caso me pondré una cantidad máxima como límite, pero no las contaré de la misma manera que elementos no descartables.

#5 No dejar de cocinar determinadas comidas por eliminar elementos.

Esto tiene que ver con no reducir por reducir, sino hacerlo siempre con un objetivo. Si amo cocinar y estoy simplificando para enfocarme en cocinar más, no voy a limitarme en la actividad por la simple razón de tener menos cosas.

Cada cosa que tenga en la cocina tendrá un sentido y una utilidad, y me permitirá cocinar más.

#6 Plantearme un número máximo de elementos.

Así es más fácil reducir porque tengo un objetivo claro. Esto ya lo he experimentado con las 100 cosas. Si bien es arbitrario y no tiene un fundamento claro el establecer cierta cantidad de cosas, ponerse un número simplifica el proceso y te enfoca mejor.

Haré el inventario y luego de eso me propondré una cantidad razonable.

#7 Apelar a la regla de la colaboración.

Si hay algo que no uso muy seguido y sé que alguien más lo tiene y puedo pedirlo prestado cuando lo necesite, lo elimino de mis elementos.

Esto es algo que no siempre tenemos en cuenta, en cuanto a ropa, objetos, cosas de cocina e incluso elementos para nuestro negocio. Podemos pedir ayuda, podemos pedir cosas prestadas a otros.

 

¿En qué estás poniendo tu tiempo y energías?

Este nuevo experimento no sólo me moverá de mi zona de comodidad en la cocina, sino que también me ayudará a mantener vivas las preguntas de: ¿estoy haciendo todo lo que puedo con lo que tengo? ¿tengo demasiado? ¿las cosas que tengo me están potenciando o me están frenando? ¿necesito esperar a tener X cosa para cocinar más/para empezar mi negocio?

Espero esta experiencia te sirva para ver que incluso cuando ya has reducido bastante, siempre hay áreas en las que puedes re pensar lo que tienes y que no siempre las cosas son tal cual las vemos o percibimos.

Yo pensaba que tenía sólo 100 cosas, y eso no era totalmente cierto.

Quizá tu estás guardando cosas que no necesitas, y no te estás dando cuenta.

Quizá estás esperando a tener algo para que las cosas se resuelvan.

Quizá crees que cuando tengas el conocimiento acumulado, el capital o ciertas herramientas, recién podrás poner un negocio en marcha y ser independiente.

Pero es al revés… si te enfocas en ser independiente verás con claridad qué necesitas y qué no, qué es lo esencial para tus objetivos y qué cosas te están obstaculizando.

Y reducir no es sólo en lo material, también se aplica en actividades que están ocupando tu tiempo, tus energías; preocupaciones que te quitan el sueño o te frustran.

 

***

Cuéntame…

¿Qué tienes que quizá no necesitas?

¿Qué puede ser que te esté quitando energías y tiempo y te desconcentre de lo más importante?

¿Cuál es tu cocina? :)

Reto minimalista 2.0Estas son todas las cosas que nos llevamos entre los dos (verán por ahí un palo de amasar y varias cajas de las cosas de cocina).

15 comentarios en “Una mudanza y un nuevo reto minimalista 2.0

  1. Hola! Los acabo de encontrar navegando sobre cómo minimizar toallas y toallones. Me encantó el post, las mudanzas son momentos en que uno se obliga a replantear cuanto acumuló y como priorizar lo esencial. Aprender a soltar es difícil pero se puede!
    Un beso grande!

  2. Hola chicos!!

    Me emocioné, me encanta verlos tan bien y creciendo tanto con sus planes y el minimalismo. Los felicito y les deseo todo lo mejor en esta nueva etapa!.

    Les cuento que vuelvo a Argentina en diciembre ya definitivamente y una vez mas voy a reducir lo que ya había reducido hace un año en cosas personales, que al pasar el tiempo aqui aumentaron, no tanto, pero lo suficiente para que mi valija supere el peso permitido en el avión jeje.
    Creo que es importantísimo para cualquier persona hacer alguna mudanza de lugar, casa, muebles, acomodar las cosas en diferente lugar o cualquier tipo de cambio en casa que nos abra los ojos para ver todo lo que tenemos y que la mayoria de las veces no usamos y podemos donar, vender, tirar si no sirve…
    Sobre los utensillos de cocina Lu, siempre creí que era totalmente imposible reducir mucho en ese aspecto, ya que los amantes de la cocina nos encanta tener todo todito para hacer nuestros mejores platos.. Eso fue hasta que llegué aqui en Brasil y comencé a vivir en una casa con 6 personas que cocinaban muy poco y sólo tenia disponible para cocinar una sarten, 2 ollas, una tapa universal (juro que es universal tapa bien todoooo jajaja), una fuente y algunos cubiertos. Nada de microondas, rallador, pela papa, tabla de picar, cuchara de madera y esas cositas que si bien nos salvan la vida a la hora de cocinar no son indispensables y se puede reducir. De cualquier modo, es dificil sii!!.

    Después les cuento como me fue con la reducción. Y no veo la hora de conocer la casita de ustedes y tomarnos unos mates en el río :D.
    Besos enormes

    Vero

    1. ¡Vero! Muchas gracias por tan lindo comentario :)

      Estamos aquí para ayudarte y para que nos cuentes de tus experiencias y sin dudas en cuanto estés por aquí entre mates, río y paseos compartiremos más :D

      ¡Un abrazo gigante gigante! ¡Te esperamos!

  3. Hola
    Cuando publicaron el primer artículo sobre minimalismo, hice mi propio intento y me dehice de varias cosas, sobre todo ropa y libros de la secundaria que guardaba “por si acaso”. Y es verdad que se siente una especia de alivio al tener menos cosas.
    Aún así conservé muchas pertenencias, pensando que las utilizaría más adelante, pero ha pasado el tiempo y no han sido necesarias ni una vez. Creo que es tiempo de hacer el ejercicio de nuevo.

    Una de las cosas que más tiempo me quitan y me desconcentran de lo importante son las redes sociales y el correo electrónico, tiendo a revisarlos a cada momento, y una vez dentro, suelo acabar “vagando” en busca de algo interesante.
    Acabo de instalarle un plugin a mi navegador para que solo me permita revisar Facebook 10 minutos diarios, espero que ayude en algo. :D

    Tienen un blog increíble, sigan así.

    Un saludo desde Ecuador.

    1. ¡Hola Andrés!

      Qué bueno que ya hayas experimentado el liberarte de cosas. ¿Viste que es imposible volver atrás? Una vez que redujiste una vez, sientes la necesidad de continuar por ese camino y revisar nuevamente cada tanto lo que tienes.

      Muchas gracias por tus comentarios y me parece fantástica la iniciativa de ese plugin que te obliga a no estar tanto en las redes.

      Me cuentas cómo te resulta a ver si lo recomendamos por acá :D

      ¡Un abrazo!

  4. Estoy por iniciar un proceso similar y deshacerme organizadamente de un millón de cosas que tengo en mi departamento y que sí, siento que me quitan tiempo y mucha energía, tanta que actualmente prefiero estar fuera de casa que en ella trabajando para mis proyectos. Tengo dos sectores de más conflicto, uno es la cocina y tu post me ha aclarado un poco el panorama y me ha hecho sentir más normal, jaja, y el otro son los regalos… Tengo muchos objetos (adornos, libros, cuadros, etc.) que me los ha regalado gente que realmente me aprecia. Y a pesar de que los veo y recuerdo el cariño de estar personas, siento que me abruman y que los tengo que cargar de un lado a otro. Me gustaría saber tu opinión personal al respecto, y… suerte con el inventario de la cocina!!!

    1. ¡Hola Ale!

      Qué bueno que hay otra persona en el mundo que tiene demasiadas cosas de cocina jaja

      Sobre los regalos, creo que lo mejor que puedes hacer es empezar tu propio reto de reducir y contárselo a todas las personas que te rodean. Así lograrás que entiendan qué haces y por qué, y cuando vayan a hacerte un regalo lo pensarán dos veces, te preguntarán o simplemente sabrán qué regalarte y qué no.

      Por ejemplo, desde que yo empecé a reducir, amigos y familiares me han preguntado antes de hacerme un regalo qué prefería, o han estado más atentos a qué cosas necesitaba y me han hecho regalos súper adecuados. Nada inútil o que no vaya a querer, más allá del valor emocional claro.

      Así que lo mejor que puedes hacer es compartir tu reto y tu experiencia con quienes te rodean, explicar por qué lo haces y lo mal que te sientes con tantas cosas a tu alrededor. Así te comprenderán e incluso te ayudarán.

      Espero te ayude y nos cuentas cómo vas :D

      1. Hola, Lucía!!

        Leí el artículo sobre el verdadero significado del minimalismo y quise volver a este post y contarte que tu sugerencia me ayudó muchísimo. Pude sacar muchos regalos sin mayor cargo de conciencia. Ahora ya no recibo tantos que no utilice, y tampoco los doy. He optado por invitar a la gente a comer o a algún sitio en lugar de regalarle algo, es decir, les regalo mi tiempo y cariño en lugar de algo material.

        En una primera etapa, he reducido un montón mis pertenencias y hasta participé en una venta de garage donde vendí varias de ellas. Ahora, en la segunda etapa, tengo otro montón de cosas por vender o regalar. Creo que si las cosas que elegí desechar desaparecieran por arte de magia todo sería más fácil, jaja! Me he impresionado con la cantidad de cosas que he sacado, y me queda un 20% por revisar, creo yo.

        Quisiera preguntarte algo de lo que tengo dudas. Esa idea de poder mudarme en uno o dos viajes de auto me parece una de las cosas que más libertad me harían sentir en la vida. Pero, a pesar de que elija pocas cosas, siempre quedan otras que me resultan imposibles y que a veces las siento como un peso. Son cosas como cama, sillón, refri, cocina, microondas, licuadora, mesa, sillas, sábanas, toallas, todos los cachivaches de la cocina, etc., etc., etc., en fin, todas las cosas que no son de uso tan personal, pero que usamos en el día a día, y vaya que cuestan dinero y ocupan espacio! Cuando tú te mudas, ¿lo haces a un departamento que te lo rentan ya amoblado? ¿Tienes todas estas cosas? ¿Cómo haces con ellas, Lucía?

        Parte de mi resolución de adoptar el minimalismo de Superhábitos es impulsado por mi proyecto de viajar un rato por el mundo, de 3 a 4 meses cada año, quizá. Uno de mis mayores obstáculos es justamente ese. ¿Qué hacer con todas esas cosas durante ese tiempo? Me parece un desperdicio pagar una renta durante 4 meses sin estar utilizando ese departamento. Y al mismo tiempo, necesito un lugar al que volver, y en donde dejar mis cosas, sobretodo las grandes de las que te contaba arriba.

        Antes sentía ese gran peso de las “cosas”, pero me parecía normal porque era algo que todo el mundo carga. Ahora no, y me siento más ligera y libre. Y esto es gracias a ti y el blog de Superhábitos. Como anécdota, mi familia es la que se opone y se asusta, jaja, dicen que pronto tendrán que traer leña para cocinar ;-)

        Un abrazo grande!

        Ale

        1. Hola Ale :)

          Me ha encantado tu comentario y me ha llenado de alegría esta mañana :)

          Es increíble cuánto has puesto en práctica y lo resultados que obtuviste. Sigue así porque aún te queda por reducir. Pero estás muy bien.
          Sobre el tema de las cosas de la casa y la cocina, pues ahora me estoy enfrentando a ese dilema. Sobre todo en la cocina que es en donde yo tengo más cosas porque cocino mucho y me gusta.

          Hace unos meses sí, vivíamos en un departamento amoblado entonces no teníamos el problema “muebles” o electrodomésticos. Ahora estamos armando nuestra casa y enfrentándonos a esas decisiones. En ese sentido hemos elegido qué tener y qué no tener. Y el criterio ha pasado a ser algo así como una mudanza en una sola camioneta :) Es imposible mudarse en un auto cuando tienes una cama o una mesa. Y en el día a día, para muchos de nosotros, es importante tener una cama y una mesa. Entonces lo que hicimos fue decidir qué SÍ queremos y necesitamos tener para nuestro día a día (una cama, un colchón, lámparas, dos escritorios, un sillón-cama, una mesa, heladera, sillas, etc.) Y hemos decidido que cosas NO queremos tener que muchas otras personas tienen (como por ejemplo, adornos, estantes, muebles, repisas, etc.). Y estamos en ese camino de armar todo y que los espacios queden lo más libres de cosas posible :)

          No es fácil, pero cuando se trata de la casa y ya no sólo las cosas personales, hay que flexibilizarse, aislarse de lo común, y elegir qué cosas son importantes para ti en tu día a día y listo.

          Sobre lo que me dices de viajar varios meses al año, pues ahí se me ocurre que si lo quieres hacer por varios años, quizá te convenga vender lo que tienes y alquilar un lugar amoblado. Ahí debes hacer las cuentas pero posiblemente te convenga, incluso alquilando un poco más caro cada mes, pero ahorrándote esos 4 meses. Sino, quizá puedes conseguir que alguien se quede en tu departamento durante esos 4 meses y además de cuidarlo, te aliviane los gastos.

          ¡Un abrazo grande!
          Lu.

          1. Hola, Lu!!

            Montón de gracias por compartir tus ideas!! Me sirven muchísimo y me dan luces para seguir con este proyecto o más bien, esta forma de vida. Te contaré como me va. Eres mi mayor inspiración en minimalismo!!!!

            Un gran abrazo desde Ecuador :-)

  5. Hola Lu:

    Apenas me entero que te encanta cocinar. En mi caso, no me gusta. Si tengo que hacerlo, prefiero intentar un nueva receta. ¡Qué contraste!

    Cuando mi hermano y yo vivíamos solos en un apartamento, teníamos lo necesario en todo sentido. Yo odiaba tener cosas que no iba a utilizar solo por la bendita frase “algún día se requerirá”. Así que en nuestros cuartos teníamos nuestras camas, a lo sumo dos sabanas y las fundas de las almohadas, una cobija para cada uno y ya. No teníamos porcelanas, ni nada de adornos, ni cuadros. Esto nos hacía más fácil ordenar y tener tiempo para las cosas que cada uno disfrutaba: en mi caso leer y escribir, y en el de mi hermano, jugar videojuegos y hacer diseños gráficos.

    Ahora estoy casada, mi esposo comparte mi misma filosofía pero tuvimos que llevar a nuestra casa a mis suegros que ya están viejitos y dependen 100% de mi esposo.Nuestros ingresos no nos dan para tenerlos viviendo en otra casa. Ellos tienen otro tipo de filosofía. Me ha costado mucho ver que tenemos un cuarto de San Alejo (cuarto de cosas guardadas por si algún día se necesitan). Eso era impensable cuando yo era soltera. Poco a poco he logrado regalar muchas cosas y dejar mi casa con lo necesario. Aún falta mucho pero no pierdo la fé.

    Un gran ejercicio el tuyo con Mati. Otros tips para aplicar.

    Abrazos.

    1. ¡Maryo!

      Qué bueno que naturalmente eres de despojarte de cosas. Eso te facilita todo el proceso :)

      Pero claro que hay que ser flexible y acomodarse a las cosas que suceden, más aún cuando se trata de familia que nos necesita y eso altera un poco el ritmo normal al que estamos acostumbrados.

      Mantén esa filosofía que a muchos nos cuesta llegar a naturalizarla :D

      ¡Un abrazo!

  6. Solo por el primer video ya vale la pena el post :P

    Me quita tiempo y energía revisar tantas veces el iPhone al día por vicio. Mi cocina podrían ser los aparatitos electrónicos (cables y más cables) o la ropa.

    Lo de la ropa me irrita especialmente porque más ropa significa mayor abanico de posibilidades a la hora de elegir qué me pongo (como si fuese una mujer) y mayor pérdida de tiempo. Cuando viajo lleno la maleta de “porsiacasos” y acabo llevando más peso y ropa de la que necesito. Más ropa significa mayor número de lavados y por tanto mayor gasto de agua y luz. En fin, que lo mires por donde lo mires… Eso sí, cada día llevo puesto algo distinto! :D

    Un abrazo

    1. Javii, exacto. Todo eso que mencionas son ejemplos clarísimos y simples que a todos nos quitan tiempo y energía en algún momento.

      Por suerte eres de los que están camino a reducir ¿verdad? Así que pronto verás los cambios y la libertad.

      ¡Un abrazo!

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