Lo que aprendí en el circo: desafío, compañerismo y confianza

El corazón latiendo muy rápido, todo el teatro en completa oscuridad… Empieza a sonar la música, se prenden algunas luces rojas y sale humo de los costados del escenario… Escucho «take a breath, take it deep», es momento de subirse a la tela y empezar a jugar…

Nunca imaginé que iba a vivir una situación así pero ahí estaba, en un escenario frente a más de cien personas, demostrando el trabajo y el esfuerzo de más de seis meses. ¿Qué fue lo más impactante de esto? Fue para mí como alcanzar la cumbre de una montaña o como vencer muchas barreras hasta llegar a la meta.

Cuando comencé a hacer acrobacias aéreas jamás pensé que iba a traer tantos aprendizajes.

Fueron enseñanzas que después pude aplicar a otras esferas de mi vida. Hoy me gustaría compartir algunas de esas lecciones con ustedes :)

 

Lección 1: Trabajar día a día para superarnos a nosotros mismos no es fácil, pero es apasionante.

¿Alguna vez empezaste algún deporte? ¿Cómo fue tu primera experiencia con eso? Cuando comenzás a hacer telas suele pasar que las primeras clases son bastante frustrantes. Ves a tus compañeros subiendo por las telas, jugando con ellas y después deslizándose con total armonía, haciendo figuras impecables. Y ahí estás vos, peleando para poder escalar hasta arriba. Es justamente allí donde comienza el desafío…

¿Te das por vencido? ¿O persistís hasta «llegar al techo»?

En el circo comprendí que las gratificaciones más grandes son aquellas que obtenemos de los mayores esfuerzos. Cuando te levantas cinco minutos más temprano a la mañana o cuando cumplís con cualquier objetivo que te propones a vos mismo, te estás superando. Estás siendo un poco más de lo que eras ayer, todo en ese pequeño avance.

Lo fundamental es dejar de lados los miedos y avanzar. Aunque parezca que ese diminuto paso es insignificante, hay que animarse y darlo. De a poco vas construyendo nuevas realidades.

Cuando ya aprendiste a escalar por la tela, tenes que aprender primero a hacer nudos con ella para después poder armar alguna figura. El crecimiento es siempre gradual y satisfactorio, cuando te comprometes con él.

 

Lección 2: Aprender de los demás.  

De repente estás a cinco metros de altura haciendo maniobras para armar alguna figura con la tela, y en el suelo hay alguien indicándote cómo tenés que hacer. Si esa persona se equivoca, podes caer desde esa altura y lastimarte. Pero también puede pasar que esa persona te de un consejo que te salve de un gran golpe, o desde una simple palabra te facilite horas de entrenamiento.

Cuando nos rodeamos de las personas indicadas, que están en sintonía con lo que queremos y pensamos, los procesos de aprendizaje se aceleran de manera notableCrecemos como compañeros, como amigos y como pares.

Algo realmente valioso que me llevé de mis clases de circo, fue un grupo de personas fantásticas. La mentalidad común acerca de la importancia de compartir los desafíos y acompañarse en el proceso genera amistad y grandes vínculos, porque en la experiencia del otro está también el aprendizaje de uno.

Puedo asegurarte que el compañero de trabajo o de la facultad que ves todos los días tiene algo de lo cual podes aprender.

Te propongo que esta semana remplaces el automático “-Hola, ¿cómo estás?” o el “todo bien, ¿vos?”, por un realmente interesado “¿qué estuviste haciendo estos días?” o  un “¿conoces sobre tal tema?» Dejáte sorprender, ¡vas a ver lo mucho que podés aprender de los demás!

 

Lección 3: Confiar en uno mismo  

Ya sé que es una frase bastante cliché, pero es importante que comprendas la profundidad que tiene. Podes proponerte los mejores objetivos del mundo o cultivar una gran capacidad para planificar proyectos a futuro, pero si no confías en tu capacidad para lograrlo no vas a llegar a ningún lado. Es así, la experiencia lo confirma.

Cuando subís a la tela con temor, pensando bajito que no vas a poder hacer determinado ejercicio, es muy probable que te lastimes o te enredes con la tela y no lo consigas. Sin embargo, en la medida que transcurren los días y vas superándote, también vas adquiriendo mayor confianza en vos mismo.

Con la experiencia vas conociendo tus límites y la forma para superarlos, vas descubriendo el gran potencial que hay adentro tuyo. Vas jugando, sobre la base segura de la auto-confianza.

Y cuanto más confíes en vos, desafíos más grandes vas a poder proponerte.

Estas tres lecciones se aplican a cualquier cosa que emprendas, lo importante es que las tengas presentes y las apliques (esto último sobre todo). Por eso te propongo que tomes la actividad que estés realizando y la enfoques desde estos tres puntos ;)

El circo desde afuera parece muchas veces como si fuese algo mágico, pero como dice A. Breton: “Lo más admirable de lo fantástico es que lo fantástico no existe: todo es real…».

 

Que nunca falten las ganas de seguir intentando, jugando y creciendo :)

¡Que comience el show!

162842_157063531011591_336477_n