Por qué no (necesariamente) debes tener un negocio online

“Quiero tener un negocio online para poder manejar mis tiempos y mis horarios, trabajar desde casa o viajando, y tener ingresos pasivos”.

Decenas de personas nos escriben con estos deseos.

¿Tu estás deseando lo mismo?

¿Notas cuál es el problema aquí?

Hay demasiadas asunciones detrás que no son ciertas.

Veamos cuáles son:

  • Un negocio online es la respuesta al deseo de manejar los tiempos y horarios y la única forma de trabajar desde casa.
  • Tener ingresos pasivos es posible sólo con negocios online.
  • Tener ingresos pasivos es algo fácil a lo cual aspirar en el corto plazo.
  • Los negocios online tienen un factor mágico que hace que pueda crear un blog y ganar dinero de él rápidamente.

Vemos tantos sitios y artículos promoviendo los negocios online, los ingresos pasivos y el viajar por el mundo, que terminamos creyendo que están íntimamente relacionados y que si queremos libertad e independencia, EL CAMINO hacia ello es sí o sí un negocio por Internet.

Y muchos comienzan por ese camino sin hacerse algunas preguntas fundamentales antes: ¿tengo habilidades o conocimientos para iniciar un negocio online? ¿me gusta trabajar mucho en la computadora? ¿la solución que puedo ofrecer tiene sentido en un soporte digital?

La cantidad de información que nos bombardea cada día nos lleva por un camino en el que no hemos pensado y tomado decisiones importantes, pero ya sabemos que queremos tener un negocio online.

Si te sucede exactamente eso, el paso a paso de hoy te resultará extremadamente útil.

En realidad, lo que deseamos es libertad, independencia financiera y laboral…

Anhelamos la realización personal, y el crecimiento profesional de aquellos que vemos que tienen sus negocios por Internet y trabajan desde sus casas.

Ese es el QUÉ, lo que queremos alcanzar. Deseamos su felicidad y libertad. Pero esto no significa que debamos hacer las cosas exactamente como ellos, que nuestro negocio debe ser idéntico al suyo.

¿CÓMO podemos lograrlo? De mil maneras.

Aquí estamos en medio de un viaje manteniendo el trabajo en orden. Te aseguro que puedes lograr esto con diferentes modelos de negocio.
Aquí estamos en medio de un viaje manteniendo el trabajo en orden. Te aseguro que puedes lograr esto con diferentes modelos de negocio.

 

Hay muchos casos como el de Rodrigo, en los que tener un negocio físico de gastronomía también te permite libertad horaria, trabajar desde donde quieras gracias a que delegas y tienes un equipo, y puedes sentirte realizado cada día.

Un negocio online es una de las respuestas posibles.

Y dentro de ello, hay variadas formas y modelos de negocios online.

Para asegurarte de que las acciones que realices lleven a que te acerques a tu verdadero objetivo, debes pensar las cosas de forma inversa.

Primero definir lo más importante, y luego ver CÓMO lo lograrás (con qué modelo de negocio) y cuál es la estrategia más adecuada a tu situación actual.

Si no haces el proceso correcto, terminarás perdiendo el foco y pensando en un blog, en la página web, en sobre qué escribir los artículos, o qué tipo de fotografías publicarás en Facebook cada día…

Y se te puede ir la vida en eso. Años de hacer y no lograr nada.

Años de escribir en un blog cada semana pero no alcanzar la libertad que deseas.

El riesgo más grande: que por el deseo inicial de independencia laboral, termines siendo uno más de miles de blogs que nunca llegan a ganar un dólar.

Puedes evitarlo de una forma simple.

Sólo tienes que hacerte las preguntas correctas ahora. Ningún negocio será adecuado a ti ni avanzará de la mejor forma si no está pensado desde tus bases y aprovechando todo lo que ya tienes.

#1. Define tu norte

El Norte es lo que te guía. Tomas decisiones estratégicas en función de ese Norte, orientas tus pasos cada día hacia ahí y te mantiene enfocado.

Para que tu Norte esté completo debes tener:

Tu Misión personal.

Un enunciado de aquello que deseas ser y hacer en el mundo. Una concepción amplia y trascendente de cuál será tu contribución al mundo.

Todo lo que hagas, todas las decisiones que tomes tienen que partir de aquí. Tu Misión condensa todo lo que es más importante para ti y todo lo que deseas ser. Tu negocio no puede partir de otro lado que de aquí.

Puedes leer más sobre Misión aquí, y descargar una Guía de preguntas para hacer tu misión y una Guía de 50 ejemplos de misión personal aquí:

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Tu Visión personal.

Esta es una imagen clara de cómo deseas que sea tu vida en un futuro (puede ser a 5, 10 o 20 años).

La visión cumple la función de anclar todo lo que deseas a una imagen nítida y real.
Cuando elaboras tu visión pensarás cómo es un día ideal en tu vida en esa visión personal. Es decir, cómo deseas que sean tus días.

Cuando decides cómo quieres que sean tus días, estás eligiendo un estilo de vida, una forma de hacer las cosas, estás definiendo un ideal de vida.

Con tu Misión y Visión tendrás lo más importante claro. Y podrás comenzar a tomar decisiones.

¿Según tu Misión y Visión, qué tipo de negocio haría al estilo de vida que deseas?

Por ejemplo, si en tu visión de día ideal te encuentras en una oficina con muchas personas de tu equipo y te imaginas dando Conferencias, probablemente haya una parte presencial o física a futuro que te gustaría que tu negocio tenga.

En cambio, si te imaginas viviendo en medio de la naturaleza alejado de la ciudad y te gusta mucho trabajar en la computadora y escribir, quizá un modelo de negocio con base digital sea más adecuado.

Lo importante de este primer paso es que con tu Misión ya sabrás qué es lo que deseas ser y hacer con tu vida, y podrás descartar muchas de las opciones que se te presentan.

Y con tu Visión tendrás claro cómo quieres que sea un día en tu vida y cómo puedes hacer desde hoy para ir construyendo esta imagen. También sabrás qué descartar.

 

#2. Encuentra tus puntos fuertes

Otro factor clave para tomar buenas decisiones para tu negocio es identificar tus puntos fuertes o ventajas competitivas.

Es muy común que veamos en las noticias, en Internet o incluso a nuestro alrededor personas que inician negocios que llaman nuestra atención. Algunos aparentemente son increíblemente exitosos, otros son sumamente innovadores y novedosos.

Nos distraemos y comenzamos a pensar que así debería ser nuestro negocio.

Y nos olvidamos de mirar primero lo que tenemos para ofrecer.

Nuestra Chispa interior condensa nuestros conocimientos, habilidades, pasiones y creencias, Cuando logras identificarla tienes muy claro qué tienes para ofrecer y en qué áreas harás un mejor trabajo que otros.

Siempre serás mejor que otros si te enfocas en aquello en lo que ya eres fuerte, que se convierten en ventajas competitivas y te posicionan varios pasos más adelante al inicio.

Es como comenzar con ventaja una carrera de 100 metros. No te garantiza el éxito, pero te acerca considerablemente :)

Para encontrar tus puntos fuertes y enfocarte en trabajar desde allí, descarga la Guía “Cómo elegir mi negocio” del Kit de Herramientas Gratis y en media hora tendrás todo esto claro:

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#3. Problema y solución

Ya sabes que son muy pocas las personas que hacen este proceso, que definen su Norte y encuentran sus puntos fuertes.

Menos aún son los que logran quitarse del centro a ellos mismos y poner en el centro lo importante: qué problema puedo resolver y qué solución única le daré.

Uno de los problemas más comunes a la hora de comenzar y dar los primeros pasos es que estamos enfocados en “que la idea sea innovadora”, “que tenga un blog, porque hay que tener un blog”, “que me apasione y me mantenga motivado”, etc.

Ponemos en el centro todos estos requisitos que hay que cumplir antes de poder hacer algo. Así pasan años sin encontrar lo que realmente te apasiona; juntando ideas sin terminar de convencerte de cuál es la más innovadora;  diseñando y escribiendo un blog que nadie lee.

Lo central de cualquier negocio que funcione es tener claro el problema, el cliente y la solución.

Nunca lograrás aportar valor con una idea innovadora, con un blog o con algo que te apasione por sí solo.

El verdadero valor se genera a partir de encontrar un problema, una necesidad real, identificar qué personas sufren de ese problema y de qué manera puedes darle una solución a todo esto (que sea coherente con tu Norte y que aproveche al máximo tus puntos fuertes).

Tampoco tienes que inventarte un modelo, cuando identificas un problema y encuentras la solución que puedes brindar a ese problema, puedes investigar y buscar Modelos pre existentes que te sirvan de guía.

La herramienta simple que usamos y recomendamos para tener claro tu modelo de negocio integral y sobre todo estos puntos fundamentales, es el Lean Canvas.

Puedes descargarlo gratis aquí y asegurarte de tener este paso bien desarrollado antes de hacer nada más.

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#4. El Ideal y la versión simple

Cuando tienes claro tu norte, tus puntos fuertes, el núcleo central del negocio (problema-cliente-solución), debes hacerte algunas preguntas que te ayudarán a encontrar la mejor manera de comenzar hoy con tu proyecto.

Lo más difícil en este momento suele ser comenzar, dar los primeros pasos, arrancar y hacerlo tranquilos sabiendo que vamos bien.

En general tenemos esa imagen ideal del negocio, la imagen final de cómo se verá cuando esté en su plenitud. Pero no siempre podemos (ni es aconsejable) comenzar apuntando a generar esa imagen ideal del negocio.

Si hiciste el Canvas y trabajaste los pasos previos, sabes cuál es esa imagen ideal. Ahora debes procurar dar el primer paso, sin perder de vista esa imagen ideal.

Para esto debes hacerte algunas preguntas:

¿Cuál es la mejor forma de entregar esa solución hoy? ¿De qué manera me aseguro de comenzar a entregar mi solución sin tener que gastar dinero en infraestructura?
¿En dónde está mi cliente? ¿Qué consume y cómo es su día a día? ¿Qué tiempo y recursos tengo en este momento? ¿Cómo puedo aprovechar mis habilidades actuales? ¿Cuál es la forma más simple de conseguir un cliente?

Por ejemplo, si soy programador web, y mi cliente es joven y usa mucho Internet, entonces un sitio quizá será una buena idea para comenzar a llegar a ellos, acercarles valor y ofrecerles mi servicio.

Tal vez mi cliente se encuentra ubicado en una zona geográfica cercana a la mía, y mi producto es físico. En este caso quizá tenga que crear prototipos y ofrecerlos en una zona puntual. Recién cuando tenga un encargo, invertir en materiales para elaborar el producto encargado.

Hay muchas formas simples de comenzar, y llegar a los primeros clientes.

Sin demasiado tiempo, sin demasiados recursos. Enfocándose en lo importante: ver que efectivamente puedo resolver un problema y crear algo que los clientes valoren y estén dispuestos a pagar.

No te frustres si no tienes hoy el negocio que sueñas, esa imagen ideal que tienes en mente. Enfócate en generar una versión simple que puedas mantener hoy y hacer crecer. Que sea la primera etapa de ese negocio final que imaginas.

Muchos servicios y productos exitosos comienzan a funcionar sólo a base de notas y estructuras hechas en una hoja de papel.
Muchos servicios y productos exitosos comienzan a funcionar sólo a base de notas y estructuras hechas en una hoja de papel.

 

#5. Haz una prueba

Hacer pruebas, salir “a la calle” a exponerte y ofrecer lo que tienes, hacer preguntas e investigar… eso es lo más valioso.

Aprenderás más en una semana de exponerte y hablar con personas, ofrecer y explicar tu solución, que meses pensando y planificándolo todo a la perfección.

Cuida tus expectativas, anímate a hacer, probar y asume que las cosas pueden salir mal. Pero sé autocrítico y al día siguiente vuelve a intentarlo.

Ningún emprendedor logró sacar un proyecto adelante a base de frustraciones o miedos. Todos han logrado en algún momento enfrentar esos miedos y dudas, salir a la acción y aprendieron allí.

Es incómodo, es difícil, pero es lo más redituable que hay.

Si asumes esta perspectiva, puedes llegar a fin de año con más logros de los que te imaginas.

 

***

Si tienes tu norte claro y te enfocas, te resultará más simple.

¿Cuántas personas conoces que hagan todo este proceso? Seguramente muy pocas.

Esa es la diferencia entre quienes tienen tranquilidad y claridad al avanzar hacia sus objetivos, y quienes pasan el día haciendo y no logran absolutamente nada de lo que buscan.

¿Cuál deseas ser tu?

No caigas en la trampa de comenzar pensando en el negocio, o en esas ideas atractivas de “ingresos pasivos”, “hacer un blog y monetizarlo”, “tener un negocio online como la opción más fácil, rápida y la única que te permitirá trabajar desde casa”.

En realidad no es que no debas tener un negocio online.

Ya sabemos todas las ventajas que tiene hacer algo por Internet y puede que lo más adecuado para ti sea un negocio online. Pero también puede que no sea así, y que estés perdiendo tiempo intentando generar algo en lo que no estás ni un 5% seguro o tranquilo.

En todo lo que emprendas, aprenderás. Pero debes comenzar aprovechando tus puntos fuertes.

Si en lo que estás haciendo ahora te das cuenta de que debes aprender absolutamente todo, entonces es hora de revisar lo que estás haciendo.

Define lo importante, encuentra en dónde eres más fuerte, toma buenas decisiones y ve construyendo poco a poco.