Cómo superar el miedo al fracaso al emprender

 

¿Sabías que es posible que el miedo al fracaso está impidiéndote llegar a donde deseas, comenzar ese negocio que tanto sueñas?

El miedo al fracaso, sobre todo al emprender, influye mucho más de lo que creemos en cómo tomamos decisiones y en cuán lejos llegamos.

Incluso puede abrir una brecha enorme entre quienes logran iniciar sus proyectos y quienes jamás llegan a dar un paso para ser independientes.

Es uno de esos temas trascendentales pero de los que no solemos hablar. Buscamos en Internet cosas como “¿cómo superar el miedo al fracaso?” o “tengo miedo a emprender un negocio, ¿qué hago?” en busca de respuestas.

Pero ni los emprendedores que han logrado avanzar, ni los soñadores que no han dado ni un paso aún, hablan de los miedos en voz alta.

Cuando converso con personas de esta Comunidad cada semana y les pregunto ¿qué obstáculos enfrentas?, lo más recurrente es:

“Me faltan recursos, no tengo el capital necesario”.

“No tengo tiempo suficiente para poner en marcha una idea”.

“Tengo muchas ideas pero no sé cómo hacer para elegir una y que funcione”.

“No tengo los conocimientos necesarios, debo formarme más”.

 

Para hablar de miedos debemos ser vulnerables y mostrarnos al 100%. Los miedos están en lo más profundo de nuestro ser, y nos acompañan a todas partes.

Pero no queremos mostrar nuestra parte débil, no queremos exponernos frente a otros.

Piensa en las charlas que sueles tener en familia, con amigos, en reuniones sociales, ¿cuántas veces has estado en una conversación en la que los participantes hablen de sus miedos más profundos, de sus inseguridades?

Seguramente muy pocas o ninguna.

Nos encanta hablar de lo que logramos, nos sentimos tranquilos y seguros hablando de lo que controlamos. Y, por supuesto, no nos gusta mostrar que tememos a algo, que hay algo que no manejamos completamente aún.

Sólo cuando les pregunto ¿qué le preguntarías a alguien que ya logró lo que deseas lograr? me dicen: “Le preguntaría cómo logró superar el miedo a empezar y que no funcione”.

Muchas veces, detrás de la falta de capital, tiempo y conocimientos, hay miedo a que nos vaya mal.

Qué significa el miedo al fracaso

El miedo al fracaso tiene muchas aristas y puede ser tan complejo como lo somos las personas mismas.

Pero de forma simple y comprensible podemos vincularlo a un miedo fundamental que es el miedo a la pérdida. El miedo a perder algo nos impacta e influencia más que el incentivo de ganar algo.

Por ejemplo, si te digo que si te levantas durante dos semanas a las 5 de la mañana te regalaré 200 dólares, seguramente te motive pero no es seguro que cumplas las dos semanas. Y como ya vives sin esos 200 dólares extra, no hay necesidad de incomodarse 15 días por ello.

En cambio, si te digo que si no te levantas durante dos semanas a las 5am. perderás 200 dólares de tu sueldo del mes, es muy probable que en esas condiciones cumplas con levantarte. En este caso corres el riesgo de perder algo que ya tienes.

Si bien este es un ejemplo basado en ganar o perder dinero, la lógica se aplica a todo: dinero, tiempo, vínculos, oportunidades, etc.

Tenemos miedo a perder algo que apreciamos, o a perder la oportunidad de tener eso que deseamos cerca. Incluso, muchas veces tenemos miedo a perder la esperanza y la ilusión de que esa imagen de futuro que soñamos sea realmente posible.

 

El “síndrome del impostor”

El síndrome del impostor es una forma muy clara de explicar el miedo al fracaso, y una de las expresiones más recurrentes.

Se trata de un dilema permanente en nuestro trabajo profesional, sobre todo cuando estamos en las primeras etapas de diseñar nuestro propio servicio o producto. Es la sensación de no ser lo suficientemente bueno, no saber lo suficiente, o no ser realmente lo que los demás piensan (especialmente clientes o potenciales clientes).

El miedo al fracaso se manifiesta en el síndrome del impostor más seguido de lo que podrías imaginarte.

Sentimos que somos un fiasco, una mentira y que en cualquier momento van a descubrirnos y verán que en realidad somos de lo peor (si alguna vez te sufriste del síndrome del impostor, sabrás que no estoy exagerando y así de dramático es cómo lo sentimos).

Claro que esto no significa que seamos un fiasco. Lo sentimos así cada tanto porque tenemos miedo a que nos vaya mal. Sentimos un temor profundo a ofrecer algo y que no funcione, que a nadie le interese.

El miedo nos nubla los sentidos y nos convencemos de que en realidad somos un engaño, en cualquier momento “nos descubrirán” y perderemos todo lo que soñamos.

Esto en muchos casos lleva a que posterguemos actividades, nos digamos a nosotros mismos “aún no estoy listo para dar este servicio”, “aún no soy lo suficientemente bueno para comenzar mi negocio”.

¿Te ha pasado alguna vez?

miedo al fracaso
El miedo al fracaso nubla nuestros sentidos y percibimos las cosas más complicadas de lo que en realidad son.

¿Y cómo superar el miedo a emprender un negocio?

Nunca te desharás del todo de esos miedos.

Al menos no 100%, y menos aún si eres una persona auto crítica y en constante movimiento y crecimiento.

Y sentirlo cada tanto es un muy buen signo.

Sentir miedo a fracasar significa que estás enfrentándote a algo más grande que tu situación actual. Estás planteándote la posibilidad de hacer algo que te asusta. Te estas desafiando y yendo un paso más allá.

Cuando sientas que algo te asusta, frena unos minutos a tomar consciencia de que eso es bueno, y seguramente significa que estás rompiendo tus propios límites o moviéndolos un poco más lejos.

Nunca tomes decisiones basándote en el miedo. Cuando notes que algo te está asustando, probablemente lo mejor sea hacer eso que te asusta.

Claro que para controlar el miedo al fracaso debes tener los hábitos y anclas que te permitan superarlo rápidamente y aprovecharlo como indicador de que vas bien, vas por algo grande que te asusta pero no te frenará más.

No siempre seremos conscientes de que el problema de fondo es miedo a fracasar.

En la mayoría de las situaciones simplemente algo nos cuesta o incomoda y no logramos avanzar. Pensaremos que nos faltan recursos y tiempo, por ejemplo.

Cuando te enfentes a algo que te cuesta, tómate un tiempo para frenar, reflexionar y hazte algunas preguntas:

  • ¿Qué es lo que más me está costando de esto? ¿Me incomoda esta actividad? ¿Es algo nuevo que aún no domino?
  • ¿Esto que me está costando es importante para mi visión de futuro y para mis planes más importantes?
  • ¿Qué pasaría si no hiciera esto que me está costando?
  • ¿Cómo me sentiría si me rindiera ahora porque me cuesta?

Intenta identificar la razón de fondo y si vale la pena seguir intentándolo o no según tu misión, tu visión y tus objetivos más importantes.

Por ejemplo, en mi caso personal hacer actividades como grabar videos es algo que me cuesta e incomoda porque no me siento capaz y no me resulta natural.

Haciéndome estas preguntas, veo que me siento insegura al exponerme y no siento ser buena en ello.

Pero tengo claro que es importante para mis objetivos, que es parte de poder llegar a más personas, impactar sus vidas positivamente y aportar a nuestro trabajo en SH.

Entonces, por más incómoda que me ponga, sigo intentando mejorar, y sé que si me rindiera me sentiría peor que grabando un video.

Así de nerviosa me pongo cuando hacemos videos ;) Pero con un equipo tan lindo, no hay forma de no seguir intentando mejorar.
Así de nerviosa me pongo cuando hacemos videos ;) Pero con un equipo tan lindo, no hay forma de no seguir intentando mejorar.

Cuando pienses que no es posible lograr un objetivo, hazte algunas preguntas:

  • ¿Realmente es imposible que lo logre?
  • Mira a tu alrededor, mira a quienes ya lo lograron, ¿soy tan diferente a ellos? ¿hay algo que ellos tengan que yo no? ¿veo con claridad qué hicieron para lograrlo, y podría yo dar los mismos pasos?
  • Si identifico los pasos correctos y soy constante, ¿realmente es imposible que llegue a lograr ese objetivo?
  • ¿No es acaso que el objetivo que me estoy planteando es más grande de lo que he hecho hasta ahora y por eso me asusta?

Cuando logres ver de manera más objetiva si la meta que te propusiste es realmente una locura inalcanzable, o simplemente algo que te está asustando pero que sí puedes lograr, te liberarás de un peso enorme.

No te digo que te transformarás en una persona renovada y 100% confiada, pero sí tendrás otro impulso para perseguir ese objetivo si ya ves que lo que hay detrás son inseguridades subjetivas y nada en la realidad indica que no eres capaz de alcanzar tu meta.

En este post trabajé hace un tiempo sobre este mismo problema, puedes leerlo también y encontrar otras preguntas útiles para enfrentar los miedos, sobre todo cuando te propones algo en particular y no crees poder lograrlo.

 

Si identificas que en el fondo de todo el problema es que te asusta fracasar, que tienes miedo de lanzarte por algo (tu negocio, por ejemplo) y que no funcione, reflexiona y pregúntate: ¿qué es lo peor que podría pasar?

Se sincero y verás que lo peor que podría pasar, en la mayoría de los casos es una consecuencia leve y que podrías remontar fácilmente.

Recuerda que los miedos en general tienen el súper poder de nublarnos los sentidos y hacer que todo se vea distorcionado y complejo.

Hazte el hábito de frenar, hacerte preguntas y reflexionar hasta que llegues a dominar esos miedos y tomar buenas decisiones, a pesar de ellos.

Y prioriza siempre el buscar herramientas que funcionan y pasar a la acción. No te quedes estancado por los miedos.

Puedes comenzar con las herramientas gratuitas del Kit ;)

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Y tu, ¿estás enfrentándote a este miedo a fracasar? ¿Sientes que puede estar frenándote de tomar buenas decisiones y avanzar?

¡No tiene por qué seguir siendo así! Cuéntame en los comentarios y conversamos :)

2 comentarios en “Cómo superar el miedo al fracaso al emprender

  1. Muy buen artículo Lu, no sabia que tenía un nombre “síndrome del impostor” pero me pasó varias veces,también estoy de acuerdo de que a veces queremos que la ilusión de una vida mejor se mantenga así, pero creo que parte de que creemos que las oportunidades o las ideas son limitadas. La mentalidad de escasez nos pone en estado supervivencia. Saludos!

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